La Cámara Peruana de la Construcción advirtió que decenas de instituciones educativas presentan infraestructura vulnerable y pidió acelerar las obras de prevención antes del inicio de la temporada de lluvias.

Al menos 100 instituciones educativas de la región La Libertad requieren una intervención urgente para reducir su vulnerabilidad frente a un eventual Fenómeno El Niño, advirtió la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), que expresó su preocupación por el estado de la infraestructura escolar en una de las regiones con mayor riesgo del país.
El gremio señaló que muchas de estas escuelas presentan problemas estructurales que podrían agravarse con la llegada de lluvias intensas, poniendo en riesgo la seguridad de miles de estudiantes, docentes y personal administrativo. Por ello, exhortó a las autoridades nacionales y regionales a acelerar las acciones de prevención antes de que inicie la temporada de mayores precipitaciones.
Según Capeco, la intervención debe priorizar la rehabilitación de ambientes deteriorados, el reforzamiento de estructuras, el mantenimiento de sistemas de drenaje y la ejecución de obras de protección en los colegios ubicados en zonas vulnerables.

La advertencia se produce en un contexto en el que el Ministerio de Educación (Minedu) viene implementando medidas preventivas en las regiones consideradas de mayor riesgo, entre ellas La Libertad, con asistencia técnica, monitoreo de infraestructura y planes de contingencia para garantizar la continuidad del servicio educativo ante un eventual evento climático extremo.
En las últimas semanas, el sector Educación también anunció acciones extraordinarias como el adelanto del cierre del año escolar en los COAR del norte del país y el despliegue de equipos técnicos especializados para fortalecer la preparación de las autoridades educativas frente al posible impacto del fenómeno.
Capeco insistió en que las obras de prevención no deben postergarse, pues una respuesta tardía podría afectar el desarrollo del año escolar y exponer a miles de estudiantes a situaciones de riesgo si se concretan los escenarios climáticos previstos para finales de 2026.