Un estudio de Ipsos Perú encargado por ComexPerú revela que el 69% de las pymes identifica a Sunat como la entidad cuyas fiscalizaciones generan mayor impacto negativo en sus operaciones. Además, el 88% cuestiona la falta de predictibilidad en los criterios de los fiscalizadores.
Las fiscalizaciones tributarias se han convertido en una de las principales barreras que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes) en su relación con el Estado. Así lo revela un estudio elaborado por Ipsos Perú por encargo de ComexPerú, que recoge la percepción empresarial sobre las dificultades para formalizarse y crecer en el país.
Según el informe “Empresas y Estado: Diagnóstico de barreras y oportunidades para la formalización y el crecimiento”, el 69% de las pymes identifica a la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) como la entidad cuyas fiscalizaciones generan el mayor impacto negativo sobre sus operaciones.
La percepción no estaría relacionada únicamente con la existencia de controles tributarios, sino también con la manera en que estos se desarrollan.
Pymes perciben un enfoque sancionador
El 40% de las pymes considera que las fiscalizaciones de Sunat tienen un carácter principalmente sancionador, según los resultados del estudio.
A esto se suma una fuerte percepción de falta de predictibilidad. El 88% de las pequeñas y medianas empresas señala que los criterios o interpretaciones de los fiscalizadores de Sunat cambian con alguna frecuencia.
Para Patricia Rojas, Public Affairs Senior Director de Ipsos Perú, una fiscalización poco predecible puede incrementar los costos que deben asumir las empresas para cumplir con sus obligaciones.
La especialista advirtió que esta situación puede terminar convirtiéndose en una barrera adicional para aquellas empresas que buscan mantenerse dentro de la formalidad y continuar creciendo.
El 77% cree que aporta más de lo que recibe
La relación entre las empresas y el Estado también es cuestionada desde la perspectiva de los servicios públicos.
El 77% de las pymes considera que sus aportes al Estado superan los beneficios que recibe a través de los servicios públicos.
La percepción incluye los servicios vinculados a EsSalud, entre otros que forman parte de las prestaciones que reciben los trabajadores y empresas dentro del sistema formal.
Esta percepción adquiere especial relevancia en un país donde uno de los principales desafíos continúa siendo reducir la informalidad y conseguir que más empresas ingresen y permanezcan dentro del sistema formal.
Las grandes empresas también cuestionan a Sunat
Los problemas relacionados con las fiscalizaciones no desaparecen cuando las empresas crecen. Por el contrario, el estudio revela que las dificultades incluso se intensifican entre las compañías de mayor tamaño.
El 82% de las grandes empresas identifica el manejo de las fiscalizaciones como su principal problema en su relación con el aparato estatal.
Además, el 47% señala que los inspectores de Sunat cambian de criterio con frecuencia durante los procesos de auditoría.
Las grandes empresas también identifican otros obstáculos. El 80% califica como mala o muy mala la capacidad del Estado para cruzar información y evitar la duplicidad de trámites.
En materia laboral, el 68% considera que la dificultad legal para desvincular personal por bajo desempeño constituye su principal barrera.
Asimismo, el 26% de las grandes empresas afirma que durante el último año le solicitaron algún pago informal o coima en al menos una entidad pública.
¿Formalizarse significa enfrentar más barreras?
Los resultados plantean una paradoja: mientras una empresa se formaliza y crece, también aumenta su exposición a fiscalizaciones y exigencias estatales.
Desde ComexPerú consideran que la discusión sobre la formalización debe cambiar de enfoque. Jaime Dupuy, director ejecutivo del gremio empresarial, plantea que no basta con preguntarse por qué una empresa permanece en la informalidad, sino también qué ocurre cuando decide ingresar al sistema formal.
La propuesta apunta hacia una denominada “Nueva Formalidad”, que considere no solo los mecanismos para incorporar empresas al sistema, sino también las condiciones que enfrentan una vez formalizadas.
Piden una fiscalización más predecible
Para ComexPerú, la fiscalización tributaria resulta indispensable para garantizar el cumplimiento de las obligaciones, pero no debería convertirse en un costo adicional para las empresas que ya cumplen con sus responsabilidades.
El gremio plantea que Sunat establezca criterios más claros y predecibles, facilite el cumplimiento de las obligaciones tributarias y, al mismo tiempo, fortalezca sus esfuerzos para incorporar a las empresas que permanecen fuera de la formalidad.
El desafío, según los resultados del estudio, consiste en encontrar un equilibrio entre fiscalizar a quienes incumplen y generar condiciones que hagan atractivo permanecer dentro de la formalidad.
En ese escenario, la percepción de las pymes resulta clave: si cumplir con el Estado implica mayores costos, trámites y criterios cambiantes, la formalización puede terminar siendo percibida como una carga en lugar de una oportunidad para crecer.