Óscar Arriola renuncia a la Comandancia General de la PNP en medio de crisis de inseguridad

El general anunció su salida vía pase al retiro tras 342 días al frente de la Policía Nacional. Fredy López Mendoza, actual jefe del Estado Mayor General, asumirá la conducción de la institución.

El general Óscar Arriola anunció su salida de la Comandancia General de la Policía Nacional del Perú (PNP), decisión que se produce en medio de cuestionamientos a su gestión y de una creciente preocupación por la inseguridad ciudadana en el país.

Arriola comunicó su decisión el domingo 6 de septiembre desde Palacio de Gobierno, luego de sostener reuniones con la presidenta Keiko Fujimori, el jefe del Gabinete, Luis Galarreta, y el ministro del Interior, César Astudillo.

Durante su pronunciamiento, el todavía comandante general señaló que en los próximos días será relevado del cargo mediante su pase al retiro. Asimismo, afirmó que deja la institución con la conciencia “absolutamente limpia” y la frente en alto.

Sigan adelante, no pueden vencernos”, sostuvo Arriola al dirigirse a los integrantes de la Policía Nacional, a quienes pidió continuar con su misión frente al terrorismo y las distintas modalidades de criminalidad organizada.

Fredy López será el nuevo comandante general de la PNP

Tras el anuncio de Arriola, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, confirmó que el teniente general Fredy López Mendoza será designado como nuevo comandante general de la Policía Nacional.

López Mendoza se desempeñaba como jefe del Estado Mayor General de la PNP y asumirá la conducción de la institución luego de la salida de Arriola.

El cambio se produce en un momento especialmente complejo para la seguridad ciudadana. La gestión de Arriola había sido cuestionada por distintos sectores políticos debido a los resultados frente al avance de la criminalidad y el incremento de hechos violentos registrados en diversas zonas del país.

Trujillo estuvo entre los hechos que incrementaron los cuestionamientos

La situación de Trujillo también se convirtió en uno de los puntos de presión sobre la conducción de la Policía Nacional.

El secuestro de un empresario minero y el posterior asesinato de cuatro personas, ocurrido a finales de agosto en la provincia de Trujillo, generaron fuertes críticas sobre la respuesta de las autoridades frente al crimen organizado y la capacidad de la PNP para enfrentar a las organizaciones criminales.

El caso se produjo además en un contexto de preocupación nacional por los homicidios. Según reportes periodísticos, agosto cerró con una elevada cifra de asesinatos, lo que incrementó los cuestionamientos contra el alto mando policial.

La salida de Arriola abre ahora una nueva etapa en la conducción de la Policía Nacional, con el desafío de recuperar la confianza ciudadana y fortalecer la respuesta frente a la extorsión, el sicariato, los secuestros y otras formas de criminalidad organizada.

Fredy López Mendoza tendrá la tarea de asumir el mando de una institución cuestionada y enfrentar uno de los principales problemas que afronta el país: la creciente inseguridad ciudadana.