Especialistas advierten que la demora en la culminación de las obras de protección impediría que el sistema funcione al 100 %, dejando vulnerable a la ciudad frente a lluvias intensas y huaicos.
Trujillo continúa expuesto a los efectos de un eventual Fenómeno El Niño debido al retraso en la ejecución de las obras de control de las quebradas San Idelfonso y San Carlos, infraestructura considerada clave para reducir el riesgo de inundaciones y huaicos en la provincia.
Aunque los trabajos presentan un avance cercano al 70 %, el sistema de protección aún no está completamente operativo, por lo que solo podría mitigar parcialmente el impacto de lluvias extraordinarias. Esta situación mantiene en alerta a cientos de miles de habitantes de Trujillo y distritos aledaños, históricamente afectados por los desbordes durante eventos climáticos extremos.
Las obras, ejecutadas por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), incluyen la construcción de diques de retención, un túnel de trasvase para derivar las aguas de la quebrada San Idelfonso hacia San Carlos, canales de conducción y defensas ribereñas. Sin embargo, la infraestructura todavía no ha sido concluida, pese a que los pronósticos advierten sobre la posible ocurrencia de un Fenómeno El Niño de gran intensidad hacia finales de este año.
La demora cobra mayor relevancia luego de que distintos organismos y gremios alertaran sobre la necesidad de acelerar las obras de prevención. La propia Contraloría ha advertido en anteriores informes que Trujillo continúa siendo una de las ciudades más vulnerables del país frente a inundaciones si las intervenciones no culminan oportunamente.
Si bien las autoridades han señalado que parte del sistema ya puede operar para derivar caudales hacia el río Moche, especialistas coinciden en que la protección será limitada mientras no concluyan todos los componentes del proyecto, lo que mantiene la incertidumbre entre la población ante una eventual emergencia climática.