LIBMAR S.A.C. denuncia escalada criminal en Pataz y exige acción inmediata del Estado

La empresa minera en proceso de formalización alerta sobre el avance de organizaciones criminales y el abandono de los trabajadores por parte del Estado.

La empresa LIBMAR S.A.C., dedicada a la minería artesanal en proceso de formalización, emitió un contundente comunicado en el que denuncia la creciente violencia criminal que azota la provincia de Pataz, región La Libertad, y que ha cobrado la vida de varios agentes de seguridad. Estos fueron asesinados por una organización criminal liderada por Miguel Antonio Rodríguez Díaz, alias «Cuchillo», según señala la empresa.

LIBMAR S.A.C. expresó su solidaridad con los familiares de los agentes de seguridad asesinados y afirmó haber asumido todos los gastos de traslado, sepelio y entierro de las víctimas. Reafirmó también su compromiso con las familias afectadas y condenó enérgicamente los crímenes perpetrados.

La empresa, que opera bajo un contrato vigente con la Compañía Minera Poderosa S.A., alertó que la escalada criminal en Pataz y la falta de políticas de seguridad efectivas han dejado en la indefensión a cientos de mineros artesanales. Según el comunicado, muchos se han visto obligados a destinar sus propios recursos para contratar seguridad privada, lo que compromete sus ya limitadas capacidades financieras.

LIBMAR también denunció que, aprovechando la inacción del Estado, organizaciones criminales continúan atacando a mineros en proceso de formalización, asesinando a quienes representan una barrera frente a sus actividades ilegales. Esta situación —advierte la empresa— amenaza con desestabilizar la cadena de valor del sector minero formal, un motor clave de la economía nacional.

Finalmente, la compañía exhortó al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional del Perú a tomar medidas urgentes para garantizar el derecho a la vida y al trabajo digno de los mineros artesanales formales. “Es imprescindible que el Estado cumpla con su obligación de proteger los derechos fundamentales y el orden interno”, concluye el pronunciamiento.