La Libertad lidera la competitividad del norte, pero queda rezagada en gestión pública y educación

La región ocupa el octavo lugar a nivel nacional en el INCORE 2026 y mantiene el primer puesto del norte por tercer año consecutivo. Sin embargo, el estudio evidencia bajos niveles de aprobación de la gestión regional y retrocesos en educación y empleo.

La Libertad se mantiene como la región más competitiva del norte del Perú por tercer año consecutivo, de acuerdo con el Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE).

En el ranking nacional, la región ocupa el octavo lugar, impulsada principalmente por avances en infraestructura, instituciones y entorno económico. Sin embargo, el resultado también revela importantes brechas en áreas como gestión pública, educación y empleo.

La Libertad destaca en uso de billeteras digitales

Uno de los indicadores más favorables para la región está relacionado con la transformación digital. La Libertad ocupa el primer lugar del país en uso de billeteras digitales, con un promedio de 40.3 transacciones mensuales por persona.

El INCORE también registra avances en la cobertura de saneamiento y en el acceso a agua con niveles adecuados de cloro. Asimismo, se incrementó la recaudación municipal por habitante y disminuyó el número de proyectos públicos de baja inversión, factores que contribuyeron a mejorar el desempeño regional en el pilar de Instituciones.

Solo 11.1 % aprueba la gestión regional

Pese a estos resultados, uno de los principales puntos débiles está relacionado con la percepción ciudadana sobre la gestión de las autoridades.

Según el estudio, solo el 11.1 % de los liberteños considera buena o muy buena la gestión del Gobierno Regional, una de las cifras más bajas registradas a nivel nacional.

A esto se suma el desempeño del sistema de justicia: durante el último año solo se resolvió el 26.4 % de los expedientes judiciales, porcentaje inferior al promedio nacional.

Educación es uno de los principales desafíos

El sector Educación aparece como otro de los puntos críticos para La Libertad. La región cayó del puesto 12 al 14 en este pilar.

Entre los factores que explican el retroceso figuran la reducción del acceso a internet en las instituciones educativas y los bajos resultados obtenidos por estudiantes de cuarto grado en comprensión lectora y matemática, indicadores que se encuentran por debajo del promedio nacional.

El mercado laboral también presenta dificultades. La región perdió posiciones debido, entre otros factores, al incremento de trabajadores cuyos ingresos se encuentran por debajo del salario mínimo.

Competitividad todavía enfrenta importantes brechas

El IPE advierte que mantener el liderazgo de La Libertad en la macrorregión norte requiere enfrentar las brechas que persisten en gestión pública y servicios básicos.

Entre las prioridades planteadas figuran el fortalecimiento de la transparencia, el combate a las economías ilegales, la mejora de la seguridad ciudadana y mayores inversiones en infraestructura educativa y conectividad digital.

El estudio plantea que mecanismos como Obras por Impuestos y las Asociaciones Público-Privadas pueden contribuir a acelerar estas inversiones y cerrar las brechas que todavía limitan el desarrollo regional.

Así, el INCORE 2026 deja un resultado con dos caras para La Libertad: la región conserva su liderazgo competitivo en el norte, pero todavía tiene importantes tareas pendientes en educación, empleo y gestión pública.