La Fiscalía reveló durante la audiencia de prisión preventiva que en el teléfono de Gabriel Mendocilla se encontraron los primeros diálogos con la familia de Jenss Lara. La exigencia inicial habría sido reducida posteriormente a US$2 millones.
La Fiscalía reveló un nuevo elemento en la investigación por el secuestro del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes ocurrido el pasado 30 de agosto en Trujillo: “Jhonsson Pulpo” habría exigido inicialmente US$500 millones para liberar al empresario.
El dato fue expuesto durante la audiencia de prisión preventiva contra los investigados por el caso. Según el Ministerio Público, los primeros diálogos de negociación con la familia de Lara fueron encontrados en el teléfono celular de Gabriel Alexander Mendocilla Gómez, señalado como uno de los hombres de confianza de Jhonsson Smit Cruz Torres.
De acuerdo con la Fiscalía, la exigencia inicial de US$500 millones posteriormente habría sido reducida a US$2 millones, monto que habría formado parte de las negociaciones para la liberación del empresario.
Fiscalía identifica roles dentro de la organización
Durante la audiencia, la fiscal Andrea Lavado Pérez, de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada de La Libertad, presentó información sobre la estructura que habría participado en el secuestro.
Según la investigación fiscal, la organización habría distribuido funciones entre negociadores, cuidadores, logísticos, gatilleros, conductores, reclutadores y coordinadores.
Entre los investigados figura Juan Carlos Llenque Azabache, alias “Negro Juan”, señalado como presunto negociador principal. También aparece Joyce Renato Bereche Maco, a quien la Fiscalía atribuye la presunta propiedad de la camioneta utilizada durante el secuestro, y Oscar Basilio Cruz, alias “Oscar”, señalado como presunto lugarteniente.
La Fiscalía sostiene además que el teléfono de Mendocilla contenía indicaciones atribuidas a Cruz Torres sobre el destino del dinero y la forma en que debía repartirse entre los integrantes de la presunta organización criminal.
El secuestro que terminó en una masacre
Jenss Lara fue secuestrado durante la madrugada del 30 de agosto, luego de salir de una discoteca en Trujillo. El vehículo en el que se desplazaba fue interceptado en la intersección de la avenida Húsares de Junín con la calle Isabel de Bobadilla.
Sus cuatro acompañantes, Christopher García Álvarez, Luis Alberto Rojas Ramos, Andrea Monzón Lingán y Nadia Urtecho Rodríguez, fueron asesinados durante el ataque, mientras que Lara fue llevado por los delincuentes.
La investigación también incorporó imágenes captadas por un dron que habría sido utilizado para seguir el desplazamiento de las víctimas desde la salida de la discoteca hasta el lugar donde ocurrió la intervención. Según la Fiscalía, las imágenes habrían permitido establecer que el secuestro fue monitoreado en tiempo real.
El Ministerio Público solicitó 36 meses de prisión preventiva para los investigados, mientras continúa determinándose el grado de participación de cada uno en el secuestro y el cuádruple asesinato.