Los comerciantes atenderán temporalmente en el pasaje San Agustín mientras se ejecutan los trabajos, que se prolongarán durante un mes. La estructura metálica presenta un avanzado estado de deterioro.

El Mercado Central de Trujillo cerrará sus puertas este domingo para dar paso al desmontaje de su techo, una estructura que presenta un avanzado estado de corrosión y que, según las autoridades, representa un riesgo para comerciantes y usuarios.
Los trabajos comenzarán el lunes 3 de agosto y tendrán una duración aproximada de un mes. Durante ese periodo, los comerciantes serán reubicados temporalmente en el pasaje San Agustín, donde continuarán atendiendo al público de manera ordenada mientras se ejecuta la intervención.
El alcalde provincial, Mario Reyna Rodríguez, inspeccionó las instalaciones del centro de abastos y sostuvo una reunión con representantes de la Junta de Comerciantes Accionistas para coordinar el cierre temporal y el inicio de las labores.
Según explicó la autoridad edil, la intervención busca evitar una posible tragedia debido al deterioro de la estructura metálica que cubre el mercado. El techo está construido con vigas de fierro de gran tamaño que presentan un importante nivel de corrosión, por lo que será retirado por completo. El mercado permanecerá sin cobertura hasta que se consiga el financiamiento necesario para instalar una nueva estructura.

El Mercado Central cuenta con 410 puestos de venta, de los cuales 372 funcionan en el área interna y 38 en el exterior. Su ubicación estratégica lo convierte en uno de los principales centros de abastecimiento de la ciudad.
El desmontaje estará a cargo de una empresa especializada por un costo de S/ 120 mil, monto inferior a una cotización previa que ascendía a cerca de S/ 300 mil. Debido a que la Municipalidad Provincial de Trujillo conserva el 20,4 % de la propiedad del mercado, asumirá únicamente el porcentaje que le corresponde, mientras que el resto del gasto será cubierto por los comerciantes propietarios de los puestos.
En la inspección también participaron funcionarios del Servicio de Administración de Bienes Municipales de Trujillo (Saimt), la Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres y la Subgerencia de Edificaciones, quienes supervisaron las coordinaciones técnicas para garantizar el desarrollo seguro de los trabajos.