Aplican 87 fotopapeletas en el primer día de operativos contra vehículos estacionados en zonas rígidas

En las primeras horas de funcionamiento del nuevo sistema, decenas de conductores fueron sancionados por estacionar en zonas rígidas. La Municipalidad advierte que las multas pueden duplicarse para los reincidentes.

La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) inició la aplicación de fotopapeletas electrónicas para sancionar a los conductores que estacionen sus vehículos en zonas rígidas del centro histórico, como parte de las acciones para recuperar el orden y mejorar la transitabilidad en la ciudad.

Durante las primeras horas de funcionamiento del sistema, desde el mediodía del 1 de julio hasta la 1:00 de la tarde del jueves, se impusieron 87 fotopapeletas a vehículos particulares y motocicletas. De mantenerse ese ritmo, la comuna estima que al cierre del día y medio de operaciones se superarían las 120 sanciones.

La infracción corresponde a la papeleta G-40, que contempla una multa de S/ 440 y el descuento de 25 puntos en el récord del conductor. Las sanciones son aplicadas mediante un aplicativo móvil que utilizan los fiscalizadores municipales, el cual registra la ubicación de la infracción y evidencia fotográfica del vehículo estacionado en un lugar prohibido.

La municipalidad informó que quienes cancelen la multa dentro de los cinco días posteriores a la notificación podrán acceder a un descuento y pagar únicamente S/ 80. Sin embargo, los conductores reincidentes deberán asumir una sanción de S/ 880.

Asimismo, advirtió que los propietarios que acumulen papeletas sin cancelar podrán ser intervenidos durante operativos conjuntos entre el SATT y la Policía Nacional, con el riesgo de que sus vehículos sean trasladados al Depósito Municipal.

El alcalde Mario Reyna recordó que el centro histórico dispone de 34 playas de estacionamiento, públicas y privadas, con capacidad para más de 2,500 vehículos, por lo que señaló que no existe justificación para dejar las unidades en zonas rígidas o en doble fila.

Como parte de estas acciones, la comuna anunció que volverá a pintar de amarillo algunos espacios donde la señalización había sido alterada y aseguró que el proceso de imposición de fotopapeletas será supervisado en tiempo real mediante un software desarrollado por la propia municipalidad.