Representantes de las principales compañías mineras del país coincidieron en que el Perú tiene una oportunidad histórica para convertir sus recursos minerales en desarrollo, siempre que fortalezca la institucionalidad, combata la minería ilegal y promueva inversiones responsables.

La minería peruana enfrenta el desafío de reinventarse para responder a las exigencias del futuro. Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Visión del Perú al 2036: liderazgo estratégico y la nueva minería responsable”, desarrollado durante el Encuentro Empresarial del CONAMIN 2026.
Durante el evento, líderes de algunas de las compañías mineras más importantes del país analizaron el papel que tendrá la actividad extractiva en los próximos años y coincidieron en que el Perú cuenta con una oportunidad única para consolidarse como un referente mundial en minería sostenible.
Juan Luis Kruger, CEO de Minsur, destacó que la creciente demanda mundial de minerales estratégicos, impulsada por la transición energética, coloca al Perú en una posición privilegiada gracias a sus reservas de cobre, oro y plata. Sin embargo, advirtió que el reto no será únicamente incrementar la producción, sino construir una minería con legitimidad social, respaldada por tecnología, capacitación, seguridad jurídica e instituciones sólidas.

Por su parte, Luis Rivera, CEO de Glencore Latam, señaló que si bien el país ha logrado posicionarse como uno de los principales exportadores mineros de la región, aún persisten brechas importantes en educación, salud y reducción de la pobreza. En ese contexto, afirmó que la actividad minera debe convertirse en una herramienta capaz de impulsar el desarrollo y generar mayores oportunidades para la población.
En la misma línea, Vladimiro Berrocal, country manager de Pan American Silver, sostuvo que los problemas de corrupción, burocracia e ineficiencia continúan limitando el potencial del país. Según indicó, el desafío consiste en aprovechar responsablemente los recursos minerales para transformarlos en crecimiento económico y bienestar social.
A su turno, Tomás González, presidente de Cerro Verde, remarcó que el potencial minero peruano debe traducirse en beneficios tangibles para más ciudadanos, a través de inversiones responsables que generen empleo, infraestructura y oportunidades de desarrollo en las regiones.

Uno de los temas que generó mayor consenso fue la necesidad de enfrentar con mayor firmeza la minería ilegal. Los participantes coincidieron en que el control de la cadena de comercialización y la implementación de reglas más claras serán fundamentales para combatir esta actividad, cuestionando además los resultados obtenidos hasta ahora por el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
El encuentro concluyó con una visión compartida: el futuro de la minería peruana dependerá de la capacidad del país para combinar competitividad, sostenibilidad, innovación y confianza, convirtiendo su riqueza mineral en una verdadera herramienta de desarrollo para el Perú rumbo al 2036.