Día Mundial del Turismo: artesanía gana espacio como motor del turismo vivencial en Trujillo

La especialista Flor Montañez Lama sostiene que los visitantes buscan experiencias auténticas y participativas. Talleres de artesanía, tecnología, productos sostenibles y alianzas con diseñadores aparecen como alternativas para fortalecer el turismo y generar oportunidades para las familias locales.

La actividad artesanal viene adquiriendo un papel relevante dentro de las nuevas experiencias turísticas, especialmente ante el cambio en las preferencias de los visitantes que buscan participar activamente de las actividades culturales de los destinos.

En el marco del Día Mundial del Turismo, la Mgtr. Flor Montañez Lama, docente de la Escuela de Administración en Turismo y Hotelería de la Universidad César Vallejo y decana del Colegio Profesional de Licenciados en Turismo de La Libertad, señaló que la artesanía puede contribuir a impulsar un modelo turístico más sostenible y conectado con las comunidades locales.

Según explicó, el turista actual busca experiencias auténticas y no únicamente recorrer atractivos o adquirir productos como recuerdos.

Artesanía como experiencia turística

Montañez sostuvo que actividades como la alfarería, platería y tejido pueden convertirse en experiencias participativas mediante propuestas en las que los visitantes conozcan y desarrollen parte del proceso de elaboración junto con los maestros artesanos.

Entre las alternativas mencionó los talleres de co-creación, en los que el visitante participa en la elaboración de una pieza; el storytelling vinculado al turismo vivencial y propuestas de turismo de lujo orientadas a productos únicos que incorporen un componente de impacto social.

Este enfoque permitiría descentralizar parte de la actividad turística y generar oportunidades económicas para las comunidades donde se desarrollan estas prácticas.

Tecnología e innovación para la artesanía

La especialista también planteó la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas y nuevos conceptos de producción sin desplazar las técnicas tradicionales.

Entre las alternativas mencionó el uso de códigos QR y realidad aumentada para explicar al visitante el origen y proceso de elaboración de las piezas, así como alianzas entre artesanos y diseñadores para desarrollar productos contemporáneos.

También destacó la utilización de materiales sostenibles y prácticas vinculadas con la economía circular, como parte de las estrategias que podrían contribuir a mejorar la competitividad de los productos artesanales.

Moche como referente de turismo vivencial

En el caso de la provincia de Trujillo, Montañez destacó experiencias desarrolladas en la campiña de Moche, entre ellas el Taller Cerro Blanco y Manos Mocheras.

Según señaló, estas iniciativas muestran cómo la integración entre artesanía y turismo vivencial puede generar oportunidades económicas para las familias locales, además de contribuir a preservar y difundir conocimientos tradicionales.

La especialista sostuvo que fortalecer este tipo de experiencias permitiría avanzar hacia un turismo que combine identidad cultural, participación del visitante, sostenibilidad e inclusión económica.