El vigilante que permanecía internado tras ser atropellado por una conductora en aparente estado de ebriedad en la urbanización El Golf, en Trujillo, falleció debido a la gravedad de sus lesiones. El caso ha generado indignación y reaviva el debate sobre las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol.

Juan Martínez Torres, vigilante de 54 años que fue atropellado por una conductora en estado de ebriedad en la urbanización El Golf, falleció luego de permanecer cinco días internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Belén de Trujillo.
El trágico accidente ocurrió la noche del 3 de mayo en la calle Las Capullanas, en el distrito de Víctor Larco. Según las investigaciones, Martínez se encontraba sentado frente a una vivienda cuando fue embestido violentamente por una camioneta conducida por Maricsa Polet Alfaro Cerna, de 32 años.
Las cámaras de seguridad registraron el impacto y también el intento de la conductora de retirarse del lugar; sin embargo, vecinos lograron intervenir y auxiliar a la víctima. El vigilante sufrió múltiples fracturas y graves lesiones internas que finalmente provocaron su muerte.
Las pruebas realizadas determinaron que la mujer manejaba con 1.84 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cuatro veces el límite permitido por ley. Además, su licencia de conducir estaba vencida desde el año 2022.
Inicialmente, el caso era investigado por lesiones culposas y la conductora afrontaba comparecencia con restricciones; sin embargo, tras el fallecimiento del vigilante, la Fiscalía solicitó recalificar el delito a homicidio culposo. El Ministerio Público pidió 5 años y 4 meses de prisión, el pago de S/ 329,280 de reparación civil y la inhabilitación definitiva para conducir vehículos.
La muerte de Juan Martínez ha generado indignación en Trujillo, debido a que la conductora fue liberada a las 48 horas del accidente pese a manejar ebria y con brevete vencido. Familiares y ciudadanos exigen justicia y una sanción ejemplar.