ONPE señaló que las mesas de sufragio de la serie 900000 funcionan desde el 2006 en zonas rurales y alejadas del país para facilitar el acceso al voto y reducir el ausentismo electoral.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que desde hace 20 años implementa mesas de sufragio especiales identificadas con la serie 900000 en centros poblados, comunidades campesinas, comunidades nativas, caseríos y anexos del país, con el objetivo de reducir el ausentismo electoral y facilitar el derecho al voto de miles de ciudadanos.
Según explicó el organismo electoral, esta medida comenzó a aplicarse en las Elecciones Generales del 2006, debido a que para muchos ciudadanos de zonas alejadas resultaba más costoso trasladarse hasta las capitales distritales para votar que pagar la multa por no sufragar.
La ONPE detalló que las mesas de sufragio con códigos que empiezan desde el 900001 funcionan bajo las mismas reglas que cualquier otra mesa electoral y solo pueden votar los ciudadanos incluidos en el padrón electoral elaborado por el Reniec y aprobado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
De acuerdo con las cifras oficiales, el crecimiento de estas mesas ha sido sostenido durante las últimas dos décadas. Mientras que en las Elecciones Generales 2006 funcionaron 449 mesas en 99 locales de votación para más de 100 mil electores, en las Elecciones Generales 2026 se instalaron 4,700 mesas en 1,937 locales, beneficiando a más de 1 millón 109 mil ciudadanos.
El organismo electoral precisó que estas mesas suelen ubicarse en zonas rurales y, excepcionalmente, en áreas urbanas de difícil acceso, principalmente en localidades con altos índices de pobreza y pobreza extrema. Para determinar su instalación, la ONPE evalúa factores como distancia, cantidad de electores, dificultades geográficas y condiciones económicas, además de coordinar con autoridades y entidades locales.
Como ejemplo, antes de las Elecciones Generales 2026 la ONPE coordinó con autoridades de pueblos chapra, shawi, urarinas y kukamas para instalar mesas de sufragio en comunidades nativas de Loreto, permitiendo que más de 2,000 electores ejercieran su derecho al voto sin tener que realizar viajes de hasta 12 horas por río.