Un informe del Órgano de Control Institucional revela que varias cámaras de videovigilancia presentan fallas e imágenes borrosas, mientras que la Central de Monitoreo opera con menos personal del requerido, poniendo en riesgo la detección oportuna de delitos en la ciudad.

La inseguridad en Trujillo vuelve a quedar en evidencia. El Órgano de Control Institucional (OCI) de la Municipalidad Provincial de Trujillo emitió el Informe de Orientación de Oficio N.° 030-2025-OCI/0424-SOO, en el cual se advierten dos graves situaciones que comprometen la efectividad del sistema de videovigilancia y la capacidad de respuesta del Serenazgo en la ciudad.
Cámaras con fallas y transmisiones borrosas
Durante la evaluación realizada entre el 18 y 19 de noviembre de 2025, el OCI verificó que múltiples cámaras de videovigilancia estaban inoperativas o registraban imágenes borrosas, afectando la calidad del monitoreo en tiempo real. Las imágenes incluidas en el informe muestran fallos en cámaras ubicadas en distintos puntos, lo cual impide identificar rostros, vehículos o situaciones de riesgo.

El documento concluye que esta situación pone en riesgo la prevención del delito y limita la capacidad de reacción de las autoridades, al no contar con imágenes útiles para identificar hechos delictivos o situaciones de emergencia. Además, el OCI advierte que la Municipalidad no estaría cumpliendo con la normativa vigente que exige el funcionamiento continuo, la conectividad y el almacenamiento adecuado del material captado por estas cámaras.
Déficit de personal en la Central de Monitoreo
La segunda alerta del informe se centra en la falta de personal capacitado para operar el sistema. Según el rol de servicio revisado por los auditores, la Central de Monitoreo cuenta con 18 pantallas activas, pero en el turno evaluado solo había 10 operadores trabajando, lo cual genera un déficit crítico para cubrir toda la vigilancia requerida.
En el turno noche, la situación es aún más preocupante: solo 4 operadores están a cargo de las cámaras, aplicaciones de emergencia y sistemas complementarios.

El OCI señala que esta falta de personal reduce la capacidad de detectar oportunamente hechos delictivos, atender emergencias, identificar accidentes viales o responder a solicitudes ciudadanas en tiempo real. El informe también indica que la Municipalidad estaría incumpliendo normas que obligan a garantizar la capacitación y el número adecuado de operadores en los sistemas de videovigilancia.
Recomendaciones y plazos

El OCI solicita que el informe sea remitido al alcalde provincial para que adopte acciones preventivas y correctivas. Además, la Municipalidad tiene un plazo máximo de cinco días hábiles para informar qué medidas ejecutará para corregir estas deficiencias.