Alcalde Mario Reyna destacó que la simulación real permitió verificar la preparación de la población y las coordinaciones con distritos costeros. El mar no presentó alteraciones graves.

Tras la alerta de tsunami generada por el sismo de magnitud 8.8 ocurrido en la península rusa de Kamchatka, las autoridades de Trujillo activaron protocolos de contingencia en los distritos costeros de la provincia. El alcalde provincial, Mario Reyna Rodríguez, quien preside la Plataforma de Defensa Civil y el Grupo de Trabajo de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), destacó que esta situación sirvió como un ejercicio real para poner a prueba los planes de emergencia y la respuesta ciudadana.
“No sabemos cuándo podría ocurrir un tsunami, esa es una posibilidad latente. La vida es lo más valioso que tenemos, por eso hay que estar siempre preparados”, señaló el burgomaestre, quien recorrió desde primeras horas de la mañana las zonas de Salaverry, Víctor Larco y Huanchaco, supervisando las medidas adoptadas junto a brigadistas y pobladores.

El gerente de Gestión del Riesgo de Desastres de la MPT, Richard Asmat Benites, indicó que desde la noche del martes se coordinaron acciones con las municipalidades distritales. “La evacuación fue una de las principales medidas preventivas. Por fortuna, el mar no presentó alteraciones peligrosas en nuestra costa”, señaló.
De acuerdo a los reportes, el tren de olas llegó alrededor del mediodía con una altura máxima de 0.64 metros por encima del nivel habitual, registrada en zonas como Moche y Salaverry. En respuesta, se ejecutaron evacuaciones hacia zonas seguras: el cerro Carretas en Salaverry, áreas alejadas de la playa Acapulco en Moche, el coliseo municipal de Víctor Larco y la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en Huanchaco, donde se movilizó a unas 300 personas.

Entre las acciones destacadas también se incluyó el cierre de puertos, la prohibición de salida de embarcaciones y la difusión de alertas a poblaciones costeras, como parte de la articulación entre gobiernos locales, Policía Nacional, bomberos y organismos regionales.
El litoral trujillano abarca aproximadamente 292 kilómetros, y si bien el evento no produjo daños mayores, las autoridades recalcaron que este tipo de alertas deben asumirse con seriedad para reducir riesgos y garantizar una reacción efectiva en casos reales.