Un recorrido por el cauce permitió constatar la presencia de basura y desmonte desde el túnel de captación aguas abajo hasta el cementerio Mampuesto. Vecinos advierten que los residuos podrían ser arrastrados hacia las calles ante lluvias intensas.
El cauce de la quebrada San Ildefonso, en Trujillo, aún presenta acumulación de basura y desmonte en un tramo considerado de riesgo, situación que genera preocupación ante la posibilidad de lluvias intensas y la activación de la quebrada.
La situación fue advertida por Gerardo Reyes Torres, teniente alcalde del territorio vecinal Mampuesto, quien recorrió la zona junto con una comitiva encabezada por la diputada Leticia Leyva Baylón. Durante la inspección se constató la presencia de residuos sólidos y desmonte en el cauce.
El tramo observado comprende desde el túnel de captación aguas abajo hasta el cementerio Mampuesto. De acuerdo con Reyes Torres, en esta zona todavía no se habrían ejecutado los trabajos de limpieza anunciados anteriormente.
La preocupación radica en que, ante lluvias de gran intensidad y una eventual activación de la quebrada, la basura, el desmonte y el lodo podrían ser arrastrados hacia las zonas urbanas, incrementando el riesgo para los vecinos y sus viviendas.
Trabajos de limpieza aún pendientes
Reyes Torres recordó que representantes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) habían anunciado trabajos de limpieza en este sector, además de la instalación de cámaras de videovigilancia para identificar a las personas que arrojan residuos en el cauce.
Sin embargo,estas acciones todavía no se habrían concretado en el tramo señalado.
La situación vuelve a poner en debate la necesidad de mantener despejados los cauces de las quebradas que atraviesan Trujillo, especialmente frente al riesgo de precipitaciones que puedan generar activaciones y huaicos.
En años anteriores ya se habían reportado problemas similares en San Ildefonso. En 2023, vecinos de Mampuesto también reclamaron por la demora de los trabajos de limpieza del cauce y las obras de prevención.
Por ahora, el llamado de los representantes vecinales apunta a acelerar las labores de limpieza y reducir los elementos que podrían convertirse en un peligro ante una eventual activación de la quebrada.