Proyecto impulsado por el GORE La Libertad busca revalorar legado espiritual y dinamizar la economía regional a través de un circuito turístico-evangelizador.

La región La Libertad lanzó oficialmente la “Ruta del Papa León XIV”, un ambicioso circuito turístico-religioso que pondrá en valor los lugares donde el actual Sumo Pontífice desarrolló su misión pastoral en Trujillo durante más de una década. La propuesta fue presentada en simultáneo con otras regiones como Piura, Lambayeque y el Callao, y busca posicionar al norte del Perú como destino clave para el turismo religioso a nivel mundial.
Durante el evento realizado en la Casa de la Identidad Regional, la vicegobernadora Joana Cabrera afirmó que esta ruta representa una oportunidad histórica para fortalecer el turismo espiritual y cultural en La Libertad, permitiendo además dinamizar la economía de los sectores vinculados al rubro. “Queremos que Trujillo y nuestra región estén en los ojos del mundo, como destino de fe, historia y espiritualidad”, expresó la autoridad.
Legado y fe como motor de desarrollo
Cabrera explicó que el proyecto fue impulsado por la Gerencia Regional de Comercio Exterior, Turismo y Artesanía del GORE La Libertad, y que involucra el esfuerzo articulado de los tres niveles de gobierno, junto con órdenes religiosas y operadores turísticos. En esta primera etapa, el Estado ha destinado una inversión de S/ 540 millones para mejorar la infraestructura y atractivo de los espacios incluidos en el recorrido.
Los lugares emblemáticos en Trujillo que conforman esta ruta son:
- El Arzobispado Metropolitano de Trujillo, donde el papa León XIV fue vicario judicial.
- El Seminario Mayor San Carlos y San Marcelo, donde ejerció como rector y profesor.
- La capilla Nuestra Señora Madre de la Iglesia, una de las parroquias que fundó.
- El convento Santo Tomás de Villanueva, espacio donde también dejó huella espiritual.
La vicegobernadora destacó que este recorrido no solo permitirá rescatar una parte significativa de la historia contemporánea de la región, sino que también fortalecerá el sentido de pertenencia y orgullo en la ciudadanía. “La ruta promueve valores como la fe, la fraternidad y el servicio comunitario, al tiempo que impulsa el desarrollo turístico sostenible”, afirmó.
Impulso económico con impacto social
El circuito promete beneficiar de forma directa a los sectores de transporte, hospedaje, comercio local, artesanía y gastronomía, generando empleos y oportunidades en las provincias que conforman la ruta. El turismo espiritual, con fuerte crecimiento global, se convierte así en un nuevo motor para la economía local.
Al lanzamiento asistieron el ministro de Justicia, la viceministra de Turismo, autoridades regionales, locales y representantes de la Iglesia. Todos coincidieron en la importancia de convertir esta iniciativa en una plataforma de reconciliación, unidad y proyección internacional de la fe peruana.