El congresista José Enrique Jerí Oré asumió la presidencia tras la vacancia de Dina Boluarte. Su llegada al poder está marcada por denuncias de abuso sexual, investigaciones por corrupción y presunto enriquecimiento ilícito, generando controversia en el escenario político nacional.

El congresista José Enrique Jerí Oré asumió la presidencia del Perú este viernes 10 de octubre, tras la vacancia por incapacidad moral permanente de la expresidenta Dina Boluarte, aprobada por el Congreso con 123 votos a favor. Sin embargo, su llegada al máximo cargo del país está rodeada de polémica y denuncias graves, que han despertado preocupación en diversos sectores políticos y sociales.
Jerí, médico de profesión y parlamentario por el partido Somos Perú, fue elegido presidente del Congreso el 26 de julio del 2025 y, según la línea de sucesión constitucional, pasó a ocupar la jefatura del Estado. Su asunción se produjo en medio de una de las crisis políticas más intensas de los últimos años, luego de meses de protestas y cuestionamientos al gobierno de Boluarte.

Acusaciones por abuso sexual y denuncias judiciales
El nuevo mandatario fue denunciado por abuso sexual en 2013, según reportes difundidos por diversos medios internacionales como Radio Universidad de Chile e Infobae. La víctima, una joven universitaria, habría presentado una denuncia ante la Policía, aunque el caso no prosperó en el Poder Judicial. Pese a ello, el hecho fue retomado en redes sociales y medios tras su ascenso político, generando un intenso debate sobre su idoneidad para ocupar cargos públicos.
Además, Jerí enfrenta investigaciones fiscales por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, vinculadas a irregularidades en su labor como alcalde distrital de La Molina y posteriormente como congresista. Aunque él ha negado todas las acusaciones, los procesos aún están abiertos en la Fiscalía de la Nación.
Controversias y reacciones políticas
A lo largo de su carrera, Jerí ha estado inmerso en diversas polémicas públicas, desde declaraciones ofensivas hacia las mujeres hasta denuncias de tráfico de influencias. En redes sociales, han resurgido antiguos tuits del hoy mandatario con comentarios machistas y misóginos, lo que ha desatado la indignación de colectivos feministas y defensores de derechos humanos.
Organizaciones como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y Promsex han exigido una investigación inmediata y pidieron al Congreso evaluar su permanencia en el cargo, señalando que “el país no puede tener como presidente a una persona con antecedentes de violencia sexual”.
Un nuevo capítulo en la crisis política
Con la juramentación de Jerí, el Perú suma seis presidentes en menos de siete años, reflejando la inestabilidad institucional y la crisis de legitimidad que atraviesa el país. En su primer discurso, el nuevo mandatario prometió “restablecer la confianza entre el Estado y los ciudadanos”, aunque evitó referirse directamente a las denuncias que pesan en su contra.
Los analistas políticos advierten que su gobierno enfrentará una fuerte resistencia ciudadana, especialmente en un contexto de desconfianza hacia la clase política y con un Congreso altamente fragmentado.
El futuro inmediato del Perú, una vez más, parece estar marcado por la incertidumbre.