Contraloría alerta grave deterioro de servicios higiénicos del colegio Rafael Narváez y advierte riesgo para la salud de estudiantes

Informe de control identifica deficiencias sanitarias que podrían favorecer la propagación de enfermedades y afectar el normal desarrollo de las clases en el emblemático centro educativo de la Universidad Nacional de Trujillo.

La Contraloría General de la República advirtió serias deficiencias en la infraestructura sanitaria del Centro Educativo Experimental Rafael Narváez Cadenillas, administrado por la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), situación que representa un riesgo para la salud de estudiantes, docentes y personal administrativo.

Según el Informe de Visita de Control N.° 028-2026-OCI/0222-SVC, elaborado por el Órgano de Control Institucional de la UNT tras una inspección realizada entre el 15 y el 19 de junio de 2026, los servicios higiénicos presentan condiciones deficientes de saneamiento e higiene que podrían propiciar la aparición de enfermedades infectocontagiosas y gastrointestinales.

El documento concluye que el mal estado de la infraestructura sanitaria vulnera el derecho a la salud y a la seguridad de la comunidad educativa, además de comprometer la continuidad y calidad del servicio educativo al no garantizar las condiciones mínimas de salubridad exigidas por la normativa vigente.

La Contraloría también señala que esta problemática no es reciente. Durante la inspección se verificó que directores del plantel habían remitido anteriormente diversos oficios solicitando el mantenimiento de los servicios higiénicos, la reparación de cañerías, tanques elevados y el mejoramiento del sistema de abastecimiento de agua potable, sin que estas necesidades fueran atendidas oportunamente.

Tras identificar la situación adversa, el órgano de control notificó oficialmente a la Universidad Nacional de Trujillo para que adopte las acciones preventivas y correctivas necesarias que permitan garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades académicas.

El informe fue remitido el 25 de junio de 2026 al rector de la Universidad Nacional de Trujillo, Hermes Sifuentes Inostroza, a fin de que la institución implemente las medidas correspondientes y evite que el problema continúe afectando a la comunidad educativa.