Pobladores denuncian impacto económico y escasez de víveres tras nueve días sin actividades productivas en la zona.

Más de cinco mil personas participaron en la tercera “Marcha Blanca por la Paz” realizada en el distrito de Pataz (La Libertad), como expresión de protesta pacífica frente a la suspensión de actividades mineras decretada por el Poder Ejecutivo bajo el estado de emergencia.
Con prendas blancas como símbolo de paz, los manifestantes recorrieron diversos anexos del distrito reclamando el respeto a su derecho al trabajo y rechazando las generalizaciones que asocian a toda la población con la minería ilegal. “No todos somos ilegales, muchos somos mineros artesanales o formales que dependemos de esta actividad para sobrevivir”, señalaron voceros del colectivo organizador.
La medida de paralización minera, vigente desde hace nueve días, ha tenido un fuerte impacto en la economía local, afectando tanto a quienes se dedican directamente a la minería como a otros sectores que se benefician de manera indirecta.
José Torrealba, presidente de AMA PATAZ, denunció que las restricciones también han afectado el abastecimiento de productos de primera necesidad. “El puente de Chagual está en mantenimiento y los vehículos de carga pesada no pueden ingresar por la vía alterna. La población se encuentra desabastecida”, alertó.
La comunidad exige al Gobierno central y a las autoridades regionales revisar la decisión de suspensión de actividades, argumentando que el enfoque aplicado ha sido generalizado y sin distinguir entre tipos de minería.
Se anunció que este miércoles 21 de mayo se llevará a cabo una cuarta marcha en el anexo de Suyubamba desde las 9:00 a.m., con participación de representantes de otros distritos. En paralelo, se ha convocado una movilización en Trujillo a las 3:00 p.m., con punto de concentración en la Plazuela El Recreo.