En 2024, más de 90 mil niños y adolescentes de la región estuvieron involucrados en actividades laborales, un aumento significativo frente al año anterior.
El 17.2% de la población entre 5 y 17 años en la región La Libertad estuvo involucrada en trabajo infantil durante el 2024, ya sea dentro o fuera del hogar, lo que representa a 90,122 menores de edad, según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) difundidos por ComexPerú. Esta cifra supone un incremento de 1.5 puntos porcentuales respecto a 2023, con 8,355 casos más registrados.
Con este resultado, La Libertad se ubicó entre los ocho departamentos del país donde el trabajo infantil aumentó el año pasado, consolidando una problemática persistente en el norte peruano. “El trabajo infantil plantea una disyuntiva crítica: dedicar el tiempo a trabajar o estudiar, lo cual tiene repercusiones negativas en la inserción laboral futura”, señaló ComexPerú, citando al Banco Mundial, que advierte que las ganancias tempranas no compensan las pérdidas educativas a largo plazo.
A nivel nacional, el 22.6% de los menores entre 5 y 17 años estuvo involucrado en algún tipo de trabajo durante 2024, es decir, aproximadamente 1.8 millones de niños y adolescentes. Esta cifra representa una reducción de 168,099 casos respecto a 2023, aunque la brecha entre zonas rurales y urbanas sigue siendo marcada: en el campo, el trabajo infantil alcanzó el 53.1%, afectando a 948,378 menores, mientras que en las ciudades la incidencia fue de 13.9%.
En este contexto, la Política Nacional Multisectorial para las Niñas, Niños y Adolescentes al 2030 (PNMNNA) —actualizada en 2024— se plantea como el marco rector para abordar los derechos de la infancia. Sin embargo, de los 47 servicios definidos, solo 2 abordan directamente el trabajo infantil, lo que evidencia una respuesta limitada del Estado frente a esta problemática.
Para revertir esta tendencia, expertos coinciden en que se deben fortalecer los servicios educativos, mejorar la fiscalización laboral, reducir la informalidad y fomentar el crecimiento económico inclusivo, sobre todo en regiones con alta incidencia como La Libertad.