La qocha Pozo Hondo, ubicada en Quiruvilca, supera el 70% de avance y almacenará más de 157 mil m³ de agua, asegurando el riego y la producción agrícola de comunidades que esperaron durante años una solución hídrica.

El Gobierno Regional de La Libertad avanza en la construcción de una de las infraestructuras hídricas más importantes para la agricultura familiar en Santiago de Chuco. Se trata de la qocha Pozo Hondo, ubicada en el caserío de Inchaca, en el distrito de Quiruvilca, que registra más del 70% de avance y promete transformar la actividad agrícola en esta zona de la sierra liberteña.
Según informó la Gerencia Regional de Agricultura, esta laguna artificial tendrá la capacidad de almacenar más de 157 mil metros cúbicos de agua, recurso vital que beneficiará de manera directa a más de 1,500 pobladores y productores dedicados principalmente al cultivo de papa y cebada.
Esperaron por años una solución
Los agricultores del sector destacan que este proyecto marca un antes y un después para la comunidad. Félix Chuquimango Rodríguez, teniente gobernador de Inchaca, afirmó que la obra representa una oportunidad histórica para la zona.
“Carecemos de agua y con esta qocha vamos a poder llevarla a nuestros caseríos. Vamos a aprovecharla para nuestras siembras, principalmente papa”, sostuvo.

Por su parte, el comunero Leopoldo Ferrer Guzmán destacó que los productores han sufrido durante años por la falta de canales de riego, lo que los obligaba a depender exclusivamente de las lluvias.
“Me siento bastante agradecido, pues ahora tenemos una qocha construida para nuestra agricultura. Sembrábamos expuestos a la lluvia, sin un sistema seguro”, añadió.
Impulso al agro altoandino
La qocha Pozo Hondo forma parte del Proyecto Tablachaca, del Programa Regional de Siembra y Cosecha de Agua, que impulsa la retención de agua de lluvia para su uso en épocas de escasez. En Santiago de Chuco, este programa ya ejecuta cerca de 20 qochas, consideradas esenciales para la sostenibilidad agrícola y la mejora de la calidad de vida en las comunidades altoandinas.

La construcción de estas represas artificiales permitirá garantizar campañas agrícolas más estables, reducir pérdidas por sequía y fortalecer la producción de alimentos de miles de familias dedicadas a la agricultura familiar.