Un contingente de 60 soldados del Ejército permanecerá en la zona como parte de la estrategia conjunta con la Policía Nacional para combatir la delincuencia.

Esta semana se instalará una base militar en el centro poblado El Carmelo, en la provincia de Virú, como parte de las acciones articuladas entre el Gobierno Regional de La Libertad, la Prefectura Regional y la Policía Nacional del Perú para enfrentar la delincuencia en esta zona del norte del país.
Así lo anunció el prefecto regional de La Libertad, doctor Carlos Rodríguez Rodríguez, quien precisó que el destacamento militar estará compuesto por 60 soldados del Ejército Peruano. La nueva base permitirá que el contingente permanezca de forma permanente en la provincia, sin necesidad de regresar diariamente a su cuartel en Trujillo.
El lugar elegido, El Carmelo, es considerado un punto estratégico para el patrullaje en la zona. La infraestructura contará con dormitorios y duchas para los soldados, y servirá como base de operaciones para los patrullajes conjuntos que se realizarán con la Policía Nacional del Perú (PNP).
Rodríguez señaló que esta medida es resultado de las gestiones realizadas por el gobernador regional César Acuña Peralta ante el alto mando de las Fuerzas Armadas. “Con esta base se fortalece la presencia del Estado en una provincia golpeada por la criminalidad organizada”, destacó.
Durante una visita de inspección, el prefecto regional estuvo acompañado por el coronel PNP en retiro Edwin Dávila, actual gerente regional de Defensa Nacional del GORE La Libertad, quien también verificó las condiciones de los ambientes donde se alojarán los soldados.
La instalación de esta base ha generado expectativas positivas entre la población de Virú, que expresó su respaldo a la presencia militar en la zona. “La ciudadanía está comprometida en colaborar con las fuerzas del orden para recuperar la tranquilidad y el orden público”, agregó Rodríguez.
Finalmente, la autoridad regional subrayó que los esfuerzos conjuntos entre el GORE La Libertad, la Prefectura, la PNP y el Ejército buscan consolidar una respuesta eficaz frente al crimen organizado, a través de acciones sostenidas de prevención y control territorial.