Huarish: Escuela colapsa y niños se refugian en la cocina para recibir clases ante abandono municipal

La infraestructura del plantel construido hace 58 años está a punto de derrumbarse. Pese a repetidos pedidos desde 2023, la Municipalidad de Usquil solo envió arena y gravilla que permanecen abandonadas. Medio centenar de alumnos y docentes están en riesgo.

En el caserío de Huarish, ubicado a más de 4,000 metros de altura en el distrito de Usquil (Otuzco), cerca de 50 escolares estudian en condiciones de extremo riesgo. Las aulas del plantel se encuentran agrietadas, debilitadas y con techos colapsados, obligando a los estudiantes a refugiarse en la cocina escolar para recibir clases.

El ambiente improvisado funciona ahora como aula, lo que ha obligado a que los alimentos del programa Wasi Mikuna se preparen en las casas de los padres y sean trasladados al plantel para evitar accidentes.

La escuela, construida en 1967 con adobe por los propios padres de familia, jamás ha recibido mantenimiento ni reforzamiento estructural.

Pedidos ignorados desde 2023

La directora Carmen Rodríguez y la APAFA iniciaron trámites en septiembre de 2023 solicitando a la Municipalidad Distrital de Usquil una inspección técnica, reforzamiento del local y construcción del cerco perimétrico. El alcalde Guillermo Guzmán y el gerente municipal Raúl Sachún se comprometieron a intervenir “de inmediato”.

Sin embargo, en casi dos años solo enviaron gravilla y arena en enero de 2025, materiales que continúan abandonados a la intemperie.
No llegó el cemento ni el fierro prometido.

En marzo de 2024, los padres y la directora volvieron a la municipalidad. Se anunció el envío de un topógrafo y la elaboración de planos. Nada ocurrió.

En septiembre de 2024, la municipalidad modificó el proyecto: ya no reconstruiría toda la escuela, solo una aula y ambientes menores, excluyendo el cerco perimétrico. Aun así, la obra quedó postergada para ser ejecutada supuestamente en el 2025.

Los padres incluso ofrecieron mano de obra gratuita para acelerar los trabajos, pero la municipalidad volvió a incumplir. En octubre, el gerente prometió que llegarían los materiales restantes. Hasta hoy no hay nada.

Riesgo extremo para estudiantes

Actualmente, las rajaduras en paredes y techos siguen avanzando, mientras docentes y estudiantes continúan expuestos a derrumbes y a las bajas temperaturas propias de la zona altoandina.

“La vida de los niños y maestras está en peligro. No podemos esperar a que ocurra una desgracia”, alertó la directora Carmen Rodríguez.

Ante el abandono municipal, la directora ha solicitado intervención del Gobierno Regional de La Libertad para exigir a la Municipalidad de Usquil la ejecución inmediata del proyecto de mejoramiento.