Falta de equipos, laboratorio y presupuesto impide a la Geresa tomar y analizar muestras de alimentos, poniendo en riesgo la salud de los escolares beneficiarios.
La Contraloría General de la República alertó que la Gerencia Regional de Salud (Geresa) de La Libertad no cuenta con las condiciones mínimas para garantizar el control de calidad de los alimentos distribuidos por el programa Wasi Mikuna en los colegios estatales de la región. La falta de equipos, laboratorio ambiental y presupuesto compromete la seguridad alimentaria de los escolares que reciben este beneficio.
Según el Informe de Orientación de Oficio N.º 017-2025-OCI/0640-SOO, elaborado tras una evaluación realizada entre el 14 de abril y el 3 de junio de 2025, las áreas encargadas del control y fiscalización alimentaria no pueden tomar muestras ni realizar análisis microbiológicos de los productos debido a carencias logísticas y presupuestales.
En el caso de la Subgerencia de Promoción de la Gestión Territorial, el personal de la Unidad Técnica Funcional de Salud Ambiental y Ocupacional no cuenta con insumos, materiales ni equipos de protección personal para realizar las inspecciones sanitarias. Además, se confirmó la inexistencia de un laboratorio ambiental para los análisis requeridos y la falta de presupuesto para subcontratar este servicio a laboratorios acreditados.
La comisión de control también advirtió que los inspectores de la Subgerencia de Regulación Sectorial enfrentan similares limitaciones. La carencia de equipos impide que puedan realizar el muestreo de alimentos ni remitirlos al laboratorio de la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) en Lima, dificultando las acciones de fiscalización a las instituciones públicas.
Frente a esta situación, la Geresa informó que se está gestionando ante la Unidad de Planeamiento la modificación de partidas presupuestales para adquirir los insumos necesarios. Asimismo, se ha comunicado la problemática a la Digesa mediante el Oficio N.º 001305-2025 del 14 de abril.
La Contraloría advirtió que esta falta de capacidad operativa compromete la vigilancia sanitaria de los alimentos y pone en riesgo la salud de los estudiantes beneficiarios del programa, por lo que instó a adoptar medidas correctivas urgentes.