El burgomaestre de Víctor Larco cuestiona la versión del alcalde provincial sobre la derogación de una norma municipal relacionada con locales nocturnos.

El alcalde del distrito de Víctor Larco Herrera, Enrique León Clement, acusó públicamente al alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, de actuar con desprolijidad respecto al funcionamiento de las discotecas “NIA Club” y “Nosso”, ubicadas en jurisdicción de Víctor Larco. Denunció que Reyna habría afirmado estar tomando medidas correctivas, mientras que la condición normativa del funcionamiento de dichos locales sigue sin aclararse públicamente. Esta acusación trasciende lo político y se instala en el terreno del debate institucional.
León afirmó que Reyna “es mentiroso” al sostener que la ordenanza municipal N.º 044-2022 fue derogada o que su municipio la estaba ejecutando correctamente.
“Le digo, señor Reyna, usted es mentiroso, no debe pretender, de ninguna manera, sustentar la poca capacidad de poder derogar la ordenanza con infundios”, declaró el alcalde de Víctor Larco.

El origen del enfrentamiento está en el incendio ocurrido en NIA Club (ubicado en la zona de La Encalada del Golf) que dejó varias víctimas y en la acusación de que los locales operan sin certificados, sin zonificación adecuada y con omisiones de supervisión técnica.
Lo que está en juego
- El señalamiento público de León abre interrogantes sobre la rendición de cuentas de la Municipalidad Provincial de Trujillo en materia de regulación de locales de entretenimiento.
- Más allá del incendio, queda la pregunta de por qué se permiten establecimientos en “zonas no compatibles de zonificación de uso” y sin los certificados de “inspección técnica de seguridad – ITSE” que la normativa exige.
- La disputa también revela tensiones políticas entre municipalidades vecinas, con riesgos de falta de coordinación institucional que puede afectar la supervisión de los locales y la seguridad ciudadana.
Crítica al alcalde de Trujillo
La acusación de León contra Mario Reyna llega en un momento en que la gestión de Trujillo es cuestionada por retrasos en obras, falta de transparencia en contrataciones y una percepción creciente de desconexión con la realidad vecinal. Si bien Reyna ha prometido rigurosidad en la recuperación del orden público y en la fiscalización de locales nocturnos, los hechos sugieren que el discurso aún no se ve acompañado por resultados concretos. Ante ello, la ciudadanía exige claridad, acciones verificables y responsabilidad institucional real, más allá de declaraciones públicas.