Reducción de más del 56% de su personal en cinco meses compromete operatividad de los servicios de control, alerta el contralor César Aguilar.
La Contraloría General de la República enfrenta una severa crisis institucional debido al recorte de su presupuesto anual, que ha provocado una reducción del 56.7% de su personal en solo cinco meses, según advirtió el contralor César Aguilar Surichaqui en conferencia de prensa. Esta situación compromete gravemente la capacidad operativa del órgano de control para realizar auditorías y fiscalización en todo el país.
Aguilar expresó su preocupación por el impacto del recorte en un contexto preelectoral, en el que se requiere mayor vigilancia del uso de los recursos públicos. “La independencia de nuestra entidad fiscalizadora superior está siendo restringida por las severas limitaciones presupuestarias, lo que impide cumplir plenamente con nuestro mandato constitucional”, señaló.
Desde el inicio de su gestión, en julio de 2024, se identificó un déficit significativo en el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) para 2025. En comparación con el Presupuesto Institucional Modificado del 2024, la Contraloría recibió más de S/ 600 millones menos, lo que obligó a reducir drásticamente su personal y operaciones.
Ante la falta de respuesta a sus alertas iniciales, y con la aprobación de la Ley de Presupuesto 2025 que redujo en más del 38% los recursos asignados, la institución solicitó sin éxito apoyo adicional al Congreso, la Presidencia de la República y la Presidencia del Consejo de Ministros.
Como resultado, al cierre de marzo, se rescindieron los contratos de 2750 trabajadores contratados bajo modalidad a plazo determinado, lo que representó la pérdida del 31.65% del personal total. A pesar de este ajuste, la disponibilidad presupuestaria sigue siendo insuficiente.
Aguilar advirtió que si no se aprueban nuevos recursos a tiempo, el próximo 31 de mayo la entidad deberá desvincular a 2175 trabajadores más, lo que profundizaría la crisis operativa. “Continuamos con las gestiones ante el MEF, pero el tiempo apremia. Sin estos recursos adicionales, la continuidad de nuestras operaciones está en riesgo crítico”, finalizó.