Proyecto gestionado por el gobernador César Acuña contempla la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua potable en Salaverry, con una inversión de S/ 65.2 millones. Se abastecerá al 60% de trujillanos que aún no cuentan con servicio continuo.
En abril del 2027, toda la población de la provincia de Trujillo tendrá acceso a agua potable de calidad. Así lo anunció el gobernador regional de La Libertad, César Acuña Peralta, quien confirmó el inicio de la construcción de una nueva Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) en el distrito de Salaverry, cuya inversión supera los S/ 65.2 millones.
El proyecto, ya adjudicado al Consorcio Ejecutor Valle Alto, permitirá atender al 60% de la población trujillana que actualmente no cuenta con un suministro constante del recurso. Además, extenderá los horarios de distribución en sectores donde actualmente el servicio solo llega por pocas horas al día.
Durante la mesa técnica para impulsar una nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, Acuña señaló que la obra ya cuenta con contrato firmado y que, tras culminarse el expediente técnico en los próximos 90 días, se colocará la primera piedra en septiembre. La ejecución tendrá un plazo de 480 días calendario, estimando su operatividad para abril del 2027.
La planta producirá 750 litros por segundo, que se sumarán a los 1,500 litros por segundo generados por la planta existente, alcanzando un total de 2,250 litros por segundo. Esto permitirá una cobertura total y un servicio más prolongado, especialmente en barrios populares.
El proyecto también contempla un canal de conducción de 7 km y se complementará con una segunda etapa, a cargo del Proyecto Especial Chavimochic (PECH), que añadirá otros 7 km de conducción. Esta fase adicional será convocada antes de fin de año, con un presupuesto de S/ 39.5 millones.
El anuncio se realizó ante autoridades nacionales y locales, incluyendo al ministro del Ambiente, Juan Castro Vargas, representantes del Ministerio de Vivienda, PROINVERSIÓN, Sedalib, alcaldes, la Defensoría del Pueblo y asociaciones vecinales.
Esta obra responde a una necesidad histórica de Trujillo, donde miles de ciudadanos deben almacenar agua diariamente por la limitada distribución. Con esta nueva planta, se proyecta una solución definitiva a esa problemática y un paso hacia una cobertura universal del servicio de agua potable.