El acta del Hospital Belén consigna una herida por arma de fuego como causa del fallecimiento del suboficial Diego Manuel Vela Rodríguez, mientras un acta policial registra una alerta por un atentado contra un efectivo.
Nuevos documentos han puesto en duda la versión inicial entregada por el jefe de la Región Policial La Libertad, general Ricardo Espinoza Cuestas, sobre la muerte del suboficial PNP Diego Manuel Vela Rodríguez, ocurrida el pasado 30 de agosto en Trujillo.
Espinoza había señalado que el agente, quien se encontraba de franco, ingresó a su vivienda, olvidó sus llaves y cayó desde el tercer piso cuando intentaba acceder al inmueble. Según esa versión, el efectivo habría fallecido producto de las lesiones ocasionadas por la caída.

Sin embargo, documentos difundidos por un medio de comunicación local y el programa Contracorriente, de Willax, presentan una versión distinta sobre las circunstancias de su muerte.
Acta del Hospital Belén registra herida de bala
Uno de los documentos corresponde al Hospital Belén de Trujillo y registra el ingreso de Diego Vela a las 6:12 de la mañana del 30 de agosto. El suboficial falleció a las 8:40 de la mañana.

Lo que genera dudas respecto a la versión inicial es que el diagnóstico consignado en el documento corresponde a una herida producida por arma de fuego, y no a lesiones traumáticas ocasionadas por una caída desde un tercer piso.
Este documento abre un cuestionamiento central sobre lo ocurrido con el agente y obliga a esclarecer en qué circunstancias recibió el disparo y cómo terminó en el lugar donde fue encontrado.
Otra acta reportó un atentado contra el policía
Un segundo documento corresponde a un Acta de Constatación Policial. Según este registro, los efectivos Miguel Castillo Sobrado, operador, y Alexander Loyola Núñez, conductor del patrullero PG-27178 de la Comisaría de Ayacucho, recibieron alrededor de las 7:00 de la mañana una alerta de la Central 105.

El aviso hacía referencia a un atentado con arma de fuego contra uno de sus colegas, quien posteriormente fue identificado como Diego Vela Rodríguez. El documento señala además que el hecho ocurrió en la avenida Francisco de Zela 1421.
La constatación policial también describe que el agente habría recibido disparos en la cabeza y que posteriormente habría sido arrojado desde el tercer piso del inmueble.
Muerte ocurrió horas después de la masacre
La muerte de Vela Rodríguez adquiere especial relevancia debido a que ocurrió el mismo día y pocas horas después del secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de cuatro de sus acompañantes en Trujillo.
El suboficial pertenecía al Escuadrón de Emergencia y su muerte se produjo en circunstancias que ahora generan nuevas interrogantes. Hasta el momento, según la publicación consultada, no se había informado de detenidos específicamente por este homicidio.
Incluso se ha planteado como línea de investigación periodística la posibilidad de establecer si existe alguna conexión entre la muerte del policía y el ataque contra Lara. No obstante, esa eventual relación todavía debe ser investigada y demostrada por las autoridades.
Versiones que deberán ser esclarecidas
La existencia de documentos que consignan una herida por arma de fuego y una alerta policial por un atentado contradice aspectos centrales de la primera explicación ofrecida públicamente por el general Espinoza.
Por ello, corresponderá a la investigación fiscal y policial determinar qué ocurrió realmente con Diego Vela, quién le disparó, en qué circunstancias fue arrojado desde el tercer piso y si este hecho guarda alguna relación con la ola de violencia registrada en Trujillo el 30 de agosto.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio la información proporcionada por las autoridades policiales durante las primeras horas de una investigación que todavía presenta varias interrogantes sin respuesta.