El Gobierno Regional de La Libertad solicitó a la empresa Besalco retirar las estructuras instaladas en ambos extremos del túnel de derivación hacia el río Moche. La obra registra un avance del 89 % y se espera que concluya a fines de octubre.

El Gobierno Regional de La Libertad solicitó a la empresa Besalco retirar las dos rejas instaladas en los extremos del túnel de derivación de la quebrada San Ildefonso, infraestructura que permitirá conducir las aguas pluviales hacia el río Moche y reducir el riesgo de inundaciones en Trujillo.
El vicegobernador regional, Ever Cadenillas Coronel, informó que el pedido responde a la proximidad de la temporada de lluvias y a la necesidad de garantizar el funcionamiento del sistema de derivación. Según explicó, las estructuras fueron colocadas por razones de seguridad, para evitar posibles hechos delictivos y la acumulación de basura en el interior del túnel, que tiene aproximadamente un kilómetro de longitud.
La autoridad señaló que se ha coordinado con la empresa ejecutora el retiro de ambas rejas, como parte de las acciones previas a la llegada de las precipitaciones.
Obra registra un avance del 89 %
Cadenillas indicó que los trabajos en las quebradas San Ildefonso y San Carlos, así como en el río Moche, presentan un avance conjunto del 89 %. Según lo informado por los responsables del proyecto, se espera que la totalidad de las obras esté concluida a fines de octubre.
La intervención busca evitar que las aguas provenientes de la quebrada San Ildefonso ingresen directamente a Trujillo, al conducirlas hacia el río Moche mediante el túnel de derivación.
El vicegobernador sostuvo que esta infraestructura contribuiría a disminuir el riesgo de inundaciones en la ciudad. Sin embargo, advirtió que las lluvias todavía podrían generar escorrentías en Trujillo, El Porvenir y otras zonas altas, aunque estimó que sus efectos serían menores que los registrados en años anteriores.
Retirarán 16 mil metros cúbicos de desmonte
Como parte de las medidas complementarias, el Gobierno Regional también coordinó con el alcalde distrital de Laredo la eliminación de aproximadamente 16.000 metros cúbicos de desmonte acumulados en una zona cercana al canal.
La finalidad es despejar el área y evitar que estos materiales interfieran con el funcionamiento de la infraestructura durante las precipitaciones.
Asimismo, Cadenillas destacó que en la parte alta de la quebrada San Ildefonso se han construido 35 diques, que cumplen un papel importante en la contención y regulación del flujo de agua.
La verdadera prueba será durante las lluvias
El vicegobernador reconoció que, aunque los especialistas realizan simulaciones y modelamientos por computadora para evaluar el comportamiento de las estructuras, su eficiencia deberá comprobarse durante la temporada de lluvias.
En ese sentido, manifestó su confianza en los profesionales responsables de la obra, debido a la magnitud de la inversión y a la importancia de que el sistema funcione adecuadamente.
La infraestructura será puesta a prueba cuando se registren precipitaciones de consideración. Hasta entonces, la culminación de los trabajos y la preparación de las zonas de intervención serán factores clave para reducir los riesgos asociados a las lluvias en Trujillo y sus distritos.