Once distritos de La Libertad quedan en estado de emergencia por lluvias intensas

El Gobierno declaró el estado de emergencia por 60 días en once distritos de La Libertad ante el peligro inminente de precipitaciones fuertes asociadas a un posible fenómeno El Niño Costero, para ejecutar acciones preventivas y proteger a la población vulnerable.

El Poder Ejecutivo oficializó, mediante el Decreto Supremo N.° 005-2026-PCM, la declaratoria de estado de emergencia por peligro inminente ante lluvias intensas en once distritos de la región La Libertad, con una vigencia de 60 días calendario. La medida busca permitir la ejecución de acciones de excepción, inmediatas y necesarias para mitigar el riesgo de desastre ante el pronóstico de precipitaciones fuertes que podrían afectar a la población y la infraestructura local.

La declaratoria abarca distritos costeros como El Porvenir, Florencia de Mora, Laredo, Trujillo y Víctor Larco Herrera (provincia de Trujillo), así como Chicama (Ascope), Chao y Virú (provincia de Virú). En la zona andina de la región también fueron incluidos Huamachuco y Mollebamba (ambos en Sánchez Carrión), además de Santiago de Chuco.

La medida se adoptó un día después de que la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) anunciara que el sistema de alerta climatológica pasó de “No Activo” a “Vigilancia de El Niño Costero”, lo que incrementa la probabilidad de lluvias intensas en los próximos meses.

El decreto indica que los gobiernos regionales y locales involucrados deberán coordinar sus acciones con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y diversas carteras ministeriales, entre ellas Salud, Educación, Vivienda, Transportes y Comunicaciones, para implementar medidas de prevención, respuesta y rehabilitación conforme a las necesidades de cada jurisdicción.

La declaratoria permitirá acelerar la ejecución de intervenciones técnicas y de emergencia, como la limpieza y descolmatación de cauces, reforzamiento de defensas ribereñas, protección de infraestructura vial y obras de prevención en zonas vulnerables, con el objetivo de reducir los impactos adversos en las comunidades ante la temporada de lluvias.

Especialistas han advertido que, aunque aún existe tiempo para prepararse, es fundamental fortalecer las capacidades de respuesta y articulación entre autoridades para proteger a la población frente a escenarios de riesgo, especialmente en zonas urbanas y rurales propensas a inundaciones y deslizamientos.