Autoridades advierten posible resolución de contrato si empresa no acelera trabajos; también persisten trabas en corredor vial Trujillo–Huanchaco.
La construcción de la nueva sede del Gobierno Regional de La Libertad se encuentra en riesgo de paralización debido a serios retrasos en su ejecución y presuntos problemas internos de la empresa encargada del proyecto.
Así lo advirtió el gerente regional de Infraestructura, Aldo Zambrano, quien señaló que desde enero la obra ha disminuido considerablemente su ritmo de avance, muy por debajo de lo programado.
“El avance ha caído desde inicios de año. Pese a las insistencias, la empresa no logra acelerar los trabajos y reporta problemas de pago al personal y al residente de obra”, indicó el funcionario.
Según precisó, el proyecto debería alcanzar actualmente un 56 % de ejecución; sin embargo, el retraso podría derivar en medidas drásticas. En caso de persistir esta situación, la gestión encabezada por la gobernadora Joana Cabrera evaluará la resolución del contrato por incumplimiento.
Zambrano advirtió que el plazo de la obra se acerca a una etapa crítica y que el nivel de ejecución está por debajo del 80 % de lo previsto, lo que incrementa el riesgo de intervención por parte del Gobierno Regional.
Corredor vial también enfrenta trabas
La situación se replica en otra obra clave: el corredor vial que conecta Trujillo con Huanchaco, el cual aún no registra avances significativos.
En este caso, el principal obstáculo es la falta de autorización para el uso del derecho de vía en el óvalo Huanchaco, un trámite que depende del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
“No podemos avanzar si no liberamos esa parte de la ruta crítica”, explicó el funcionario, quien además deslindó responsabilidades señalando que dicho permiso no fue gestionado oportunamente en administraciones anteriores.
Debido a estos retrasos, la culminación del corredor vial ha sido reprogramada para mediados del próximo año, lo que genera preocupación por el impacto en la conectividad y el desarrollo urbano de la región.
Ambos proyectos son considerados estratégicos para La Libertad, por lo que su eventual paralización o demora podría afectar significativamente la infraestructura y los servicios públicos en la región.