La gerenta del Servicio de Administración de Inmuebles Municipales de Trujillo (SAIMT) advirtió que la instalación presenta graves defectos en la cobertura metálica y podría ser clausurada si no se inicia de inmediato una intervención. Comerciantes exigen acción y denuncian abandono.

La Municipalidad Provincial de Trujillo evalúa el posible cierre del Mercado Central de Trujillo, luego de que se detectara el grave deterioro del techo del centro de abastos, según informó la gerenta del SAIMT, Margarita Marquina Julián.
Según la funcionaria, en setiembre se levantó un acta de constatación a través de la Fiscalía de Prevención del Delito por el mal estado estructural. “Se ha levantado un acta respecto al estado situacional del mercado. Entonces, la autoridad municipal debe tomar algunas decisiones al respecto”, declaró.

¿Cuál es el problema?
El techo metálico del mercado presenta planchas corroídas, filtraciones, corrosión y desprendimientos, lo que pone en riesgo tanto a los comerciantes como al público que a diario visita el lugar.
La estructura ha sido objeto de críticas debido a que, pese a ser una construcción de uso intensivo, no ha recibido el adecuado mantenimiento, según los propios comerciantes.
Impacto interno
El mercado alberga a más de 800 comerciantes y es un punto neurálgico del comercio trujillano. Su posible cierre generaría un impacto directo en sus ingresos y en la dinámica comercial del centro histórico.

Crítica a la gestión municipal
La advertencia llega en un contexto donde la comuna provincial ha sido cuestionada por la falta de inspección y por delegar el mantenimiento a los propios comerciantes. Según un dirigente de la junta de propietarios, “la municipalidad no interviene en el techo… nosotros pagamos el mantenimiento”.
Este escenario evidencia una falta de gobierno proactivo: cuando una estructura tan clave para la ciudad se encuentra en riesgo, la responsabilidad recae en la gestión municipal.
Lo que viene
La SAIMT y la municipalidad deberán decidir en los próximos días si se procederá a un cierre temporal o parcial del mercado, mientras se diseña y ejecuta una intervención estructural. Comerciantes exigen que se priorice la solución antes de que ocurran accidentes graves.
“No podemos esperar a que algo pase para actuar. Aquí hay vidas y negocios en juego”, comentó un representante del gremio de comerciantes.
Para la ciudadanía, este aviso suena como una alerta roja: un mercado que simboliza el comercio local podría apagarse por falta de mantenimiento institucional. Y ello plantea una pregunta clave: ¿quién asumirá la reconstrucción y cuándo?