Multan a dos instituciones educativas de Trujillo por incumplir normas de seguridad

Ambos locales presentaban deficiencias en infraestructura y no contaban con permisos actualizados ni certificados de seguridad.

La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), a través de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización, impuso sanciones económicas superiores a los S/ 16,000 a cada uno de dos centros educativos ubicados en la urbanización Santa María, tras detectarse diversas irregularidades en sus condiciones de seguridad.

Durante un operativo inopinado, los fiscalizadores intervinieron el colegio San Marcos, ubicado en la calle Túpac Yupanqui n.° 544, y la Guardería – Jardín San Marcos, localizada en la calle Mayta Cápac n.° 136. En ambos establecimientos se constató el incumplimiento de normas básicas de seguridad, lo cual representaba un riesgo para la integridad de estudiantes y menores de edad.

Según el informe de la MPT, el colegio San Marcos operaba con una licencia de funcionamiento vencida, mientras que la guardería no contaba ni con permiso de funcionamiento ni con certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE). Además, ambos locales carecían de certificados de limpieza y desinfección, y presentaban deterioro en su infraestructura.

Durante la inspección también se identificaron faltas graves en cuanto a seguridad contra incendios, como la ausencia de extintores en lugares visibles y accesibles, así como deficiencias en el sistema eléctrico y la señalización. A pesar de que el colegio San Marcos contaba con un certificado ITSE, se detectaron cables expuestos, lo cual contraviene las normativas vigentes.

Como resultado de estas observaciones, se procedió a imponer las sanciones correspondientes a los responsables de ambas instituciones educativas, por no garantizar las condiciones mínimas de seguridad necesarias para el desarrollo de actividades escolares y el cuidado de menores.

La MPT reiteró su compromiso de continuar realizando operativos de fiscalización para salvaguardar la integridad de los ciudadanos, especialmente en espacios donde se atiende a población vulnerable como los niños y niñas.