Más de 30 bancas presentan daños estructurales. La intervención estará a cargo del Proyecto Especial de Recuperación del Patrimonio Monumental (PAMT) tras ocho años sin mantenimiento integral.

Luego de que varias bancas de la plaza mayor de Trujillo colapsaran parcialmente o evidenciaran serios daños estructurales, la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) anunció que intervendrá en su rehabilitación a través del Proyecto Especial de Recuperación del Patrimonio Monumental de Trujillo (PAMT).
El alcalde Mario Reyna Rodríguez informó que ha dispuesto que esta unidad técnica asuma la intervención, considerando que no se han realizado mejoras significativas desde el 2016. “Vamos a dar mantenimiento a la infraestructura, por ejemplo a las bancas que están en mal estado de conservación y tienen fisuras y quiñaduras, incluso cambiando totalmente parte de sus componentes en avanzado estado de deterioro”, declaró la autoridad edil.

Según un informe elaborado por el PAMT, actualmente existen 96 bancas de concreto en la plaza mayor —24 con espaldar y 72 sin espaldar— de las cuales 35 se encuentran en mal estado y 9 en estado regular. La gerente del PAMT, Nancy Pretell Díaz, indicó que el objetivo es intervenir prioritariamente las que presentan mayor deterioro, para lo cual ya se vienen haciendo coordinaciones con las áreas administrativas de la comuna provincial con el fin de asegurar el presupuesto necesario.
La plaza mayor de Trujillo fue declarada “Ambiente Urbano Monumental” mediante la Resolución Suprema N° 2900-72-ED, y es considerada uno de los espacios más emblemáticos para la realización de actividades cívicas, religiosas y culturales de la ciudad. Las bancas, cuya estructura data de 1952, forman parte esencial del mobiliario histórico del lugar.

Cabe recordar que la última intervención fue en 2016, cuando se realizó el pulido y reparación de las bancas existentes. Sin embargo, tras casi una década y debido a la antigüedad del concreto, se ha identificado un desgaste natural que requiere una rehabilitación urgente.
Algunas bancas presentan grietas profundas, desprendimientos en los soportes, rajaduras en los descansos de brazos, y otras necesitan ser reemplazadas en su totalidad. El mantenimiento busca ponerlas nuevamente en condiciones óptimas para el uso y comodidad de los miles de ciudadanos y visitantes que transitan a diario por el centro histórico.