Alcalde de Trujillo aclara que el centro comercial seguirá cerrado mientras duren las investigaciones por la tragedia que dejó seis muertos y más de 80 heridos.

El alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, confirmó que no existe ningún trámite ni solicitud oficial relacionada con la posible reapertura del Real Plaza Trujillo, clausurado tras el trágico incendio del 21 de febrero de 2024, ocurrido en el patio de comidas, donde seis personas perdieron la vida y más de 80 resultaron heridas.
“No hay absolutamente nada sobre ese tema en la municipalidad”, enfatizó el burgomaestre, descartando cualquier gestión o permiso en curso por parte del centro comercial.
“Parece que han ido indemnizando a los familiares de los fallecidos y a los afectados, pero el caso aún está en manos del Ministerio Público”, agregó.

Inversión privada sí, pero con reglas claras
En otro momento, Reyna se refirió al nuevo proyecto comercial del Grupo Intercorp, que se levantaría en el terreno donde antes operaba Mega Asia, frente al Óvalo Mochica, bajo la marca Plaza Center.
El alcalde precisó que toda inversión privada es bienvenida en Trujillo, siempre que respete la normativa municipal y los procedimientos legales vigentes.
“Bienvenida la inversión en Trujillo. Si son centros comerciales, mucho mejor, porque dotan a la ciudad de estacionamientos, comercio y puestos de trabajo”, declaró.

Caso Tabaco Marino: “Mientras yo sea alcalde, no van a poder funcionar”
Sobre el cuestionado local Tabaco Marino, Mario Reyna reveló que recientemente sostuvo una reunión con sus representantes y fue enfático en señalar que no podrán obtener licencia de funcionamiento mientras dure su gestión.
“Son dos jóvenes que no residen en Trujillo y vinieron a conversar por su autorización. Les han hecho creer malos abogados que podrían sacar su permiso, pero ya les expliqué que eso no es posible”, remarcó el alcalde, quien sustentó su decisión en argumentos legales y normas municipales.
Contexto
El incendio del Real Plaza ocurrido en febrero de este año conmocionó a todo el país y puso en evidencia las deficiencias en seguridad y control municipal en espacios públicos de alta concurrencia.
A la fecha, las investigaciones del Ministerio Público continúan para determinar las responsabilidades penales y administrativas de los involucrados, mientras el recinto permanece cerrado indefinidamente.