Graves deficiencias en el Hospital Distrital de Laredo ponen en riesgo la atención de pacientes

La Contraloría evidencia la falta de especialistas, equipos inoperativos, desabastecimiento de medicamentos y deficiente mantenimiento en el nosocomio que forma parte de la Red de Salud Trujillo.

La Contraloría General de la República detectó graves deficiencias en el Hospital Distrital de Laredo, ubicado en la provincia de Trujillo, región La Libertad, tras una reciente inspección que puso al descubierto una crítica situación en el nosocomio, que forma parte de la Red de Salud Trujillo.

Según el Informe de Visita de Control N.º 25695-2025, la comisión de control identificó al menos cinco situaciones adversas que afectan o podrían afectar la continuidad y calidad de los servicios de salud ofrecidos, así como el logro de los objetivos institucionales.

Falta de especialistas y equipos inoperativos

La Contraloría constató que el hospital no cuenta con un médico patólogo clínico ni con un cirujano general, a pesar de que estos profesionales figuran en los servicios que el nosocomio ofrece según el Registro Nacional de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (RENIPRESS).

Además, equipos esenciales están inoperativos o funcionan parcialmente. Por ejemplo:

  • El monitor multiparámetro en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) no mide presión arterial.
  • El monitor fetal en ginecoobstetricia lleva cerca de un año fuera de servicio.
  • Otro monitor fetal opera solo al 50% debido a fallas en el sistema de impresión.
  • No se cuenta con servocuna en la sala de partos, y la cama de parto presenta fallas en su control de movimiento.
  • La máquina de anestesia tiene el capnógrafo inoperativo, lo que limita la aplicación de anestesia general.

Desabastecimiento y deterioro de infraestructura

La Contraloría también evidenció que existe substock de cuatro productos farmacéuticos, con uno de ellos completamente desabastecido, lo que pone en riesgo la atención de pacientes.

En cuanto a la infraestructura física, la inspección reveló deterioro en pisos, paredes, puertas y carpintería metálica, así como problemas en las instalaciones del cuarto de bombas y deficiencias en el sistema de agua contra incendios.

Este reporte vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de mejorar la capacidad operativa y la calidad de los servicios de salud pública en La Libertad, en un contexto en el que ya se han cuestionado otros establecimientos por falta de recursos humanos y materiales.