Violento atentado ocurrió en la madrugada y dejó graves daños materiales en el negocio. Los delincuentes dejaron una carta amenazante con un plazo de 24 horas para el pago, advirtiendo que “la vida tiene precio”. Policía investiga el caso.
Un nuevo hecho de violencia vinculada a la delincuencia organizada sacudió la tranquilidad de los vecinos del distrito de El Porvenir, cuando en la madrugada delincuentes hicieron detonar un artefacto explosivo al interior de una bodega ubicada en una zona comercial.
La explosión, ocurrida mientras la propietaria descansaba junto a sus hijos en la vivienda contigua, provocó destrozos considerables en la infraestructura del local y daños en productos almacenados. No se registraron víctimas, pero el impacto generó temor entre los residentes del sector.
Tras el estallido, los atacantes dejaron una nota extorsiva en la que exigían el pago de S/ 20,000 y advertían que, de no cumplir en un plazo máximo de 24 horas, atentarían contra la vida de la comerciante y su familia. “Tu vida tiene precio, cumple o será peor”, se leía en el mensaje.
Efectivos del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Trujillo y agentes de Serenazgo acudieron de inmediato al lugar, acordonando la zona para iniciar las investigaciones. Especialistas en explosivos de la PNP verificaron que el artefacto usado sería de alto poder, con características similares a la dinamita utilizada en otros ataques extorsivos recientes.
Según las primeras hipótesis, este atentado estaría relacionado con las crecientes redes de extorsión que operan en la provincia de Trujillo, donde comerciantes y transportistas han denunciado amenazas constantes y ataques como método de presión para el cobro de “cupos”.
La Policía ha tomado las declaraciones de la afectada y está revisando cámaras de seguridad de la zona para identificar a los responsables. Asimismo, se exhorta a la ciudadanía a denunciar cualquier información que ayude a dar con los autores.
Vecinos del sector manifestaron su preocupación por la ola de violencia y pidieron a las autoridades mayor presencia policial, así como operativos focalizados para frenar la escalada de atentados que, según refieren, se han vuelto cada vez más frecuentes.