Dos crímenes en menos de 24 horas estremecen Trujillo

Este viernes, dos hombres fueron brutalmente asesinados a balazos en distritos diferentes de Trujillo: un joven empresario en Víctor Larco y un padre de familia en La Esperanza. Las autoridades policiales ya iniciaron las investigaciones para esclarecer ambos hechos.

Este viernes 5 de julio, la violencia armada volvió a sacudir a la provincia de Trujillo con el asesinato de dos hombres en diferentes puntos de la ciudad, a plena luz del día. Los hechos ocurrieron en los distritos de Víctor Larco y La Esperanza, y están siendo investigados por la Policía Nacional como posibles casos de sicariato relacionados al crimen organizado.

El primer crimen se registró alrededor de la 1:42 p.m. en la urbanización California, en Víctor Larco. La víctima fue identificada como Benjamín Gutiérrez Quintanilla, de 29 años, conocido promotor de eventos en la ciudad. El joven salía de un gimnasio cuando fue interceptado por un sicario vestido con ropa oscura que le disparó a quemarropa. El ataque fue brutal: Gutiérrez recibió cuatro impactos de bala, dos de ellos en la cabeza. A pesar de que fue trasladado de inmediato a una clínica local, falleció horas después. La Policía recogió casquillos en la escena e investiga si existen registros en cámaras de seguridad para dar con los autores materiales e intelectuales del crimen.

Horas más tarde, en el distrito de La Esperanza, otro hombre fue ejecutado frente a un supermercado mientras bebía una gaseosa. La víctima, identificada como Quiliche Campana, fue atacada por dos sujetos a bordo de una motocicleta. Le dispararon al menos siete veces. Gravemente herido, fue trasladado al hospital del distrito, donde lamentablemente se confirmó su deceso. Según las primeras hipótesis, este crimen estaría vinculado a una red de extorsión bajo la modalidad de “gota a gota”, utilizada por mafias extranjeras que operan en la región.

Ambos asesinatos fueron cometidos en lugares públicos y con testigos, lo que refleja la audacia de los delincuentes y la creciente preocupación ciudadana por la falta de seguridad. La División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo ha iniciado las diligencias correspondientes en ambos casos y no descarta que las víctimas hayan sido blanco de mafias vinculadas a cobros extorsivos o ajustes de cuentas.

Trujillo ha sido una de las ciudades más golpeadas por el crimen en los últimos años. Aunque las cifras de homicidios registraron una ligera disminución entre enero y mayo de 2025 —38 asesinatos frente a los 50 del mismo periodo en 2024— la percepción de inseguridad sigue siendo alta. Estos dos recientes crímenes vuelven a poner en evidencia la necesidad de reforzar la lucha contra el crimen organizado y mejorar las estrategias de patrullaje y prevención del delito.