Mario Reyna cuestionó a la Municipalidad de Víctor Larco por permitir el funcionamiento de locales sin autorización ni certificados de seguridad, pese a que se ubican en áreas proyectadas para la ampliación vial.

Las discotecas NIA y Nosso, ubicadas en la jurisdicción de Víctor Larco Herrera, operan sin licencias de construcción, funcionamiento ni certificado de inspección técnica en seguridad (ITSE), según confirmó el alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez.
Durante una conferencia de prensa junto a los gerentes de Desarrollo Urbano, Gestión del Riesgo de Desastres y del Plan de Desarrollo Territorial (Plandet), Reyna precisó que ambos locales se encuentran en zonas incompatibles de uso, lo que impide legalmente que puedan obtener permisos municipales.
“Estas áreas están protegidas por normas ediles con más de 20 años de vigencia. No pueden funcionar discotecas en zonas residenciales o destinadas para otros usos”, afirmó el burgomaestre.
Reyna recordó que la Ordenanza N° 018-2005-MPT y la Ordenanza N° 001-2012-MPT definen el planeamiento urbano y el esquema vial de la provincia, estableciendo la proyección de la avenida Huamán, donde actualmente se ubica la discoteca Nosso. Esa vía, además, fue declarada de necesidad y utilidad pública mediante el Acuerdo de Concejo N° 233-2012-MPT y ratificada por la Ordenanza N° 044-2022-MPT.
El alcalde desmintió el comunicado difundido por la Municipalidad Distrital de Víctor Larco, que sostenía que NIA Club operaba amparada en la O.M. 044-2022. Por el contrario, enfatizó que dicha norma ratifica la prohibición de actividades de entretenimiento nocturno en esa zona.
“Las preguntas caen por su propio peso: ¿cómo fueron autorizadas? ¿quién les otorgó licencia de funcionamiento o de construcción? ¿quién les dio el ITSE?”, cuestionó Reyna.
El alcalde también reveló que meses atrás consultaron a la comuna distrital sobre el funcionamiento de Nosso, especialmente tras los hechos violentos ocurridos en sus inmediaciones, recibiendo como respuesta que no contaba con permisos.
“Si Víctor Larco no dio autorización ni supervisa la seguridad, ¿cómo pueden asistir miles de jóvenes a esos locales?”, planteó el burgomaestre.
Finalmente, indicó que la Municipalidad Provincial de Trujillo ha oficiado a Víctor Larco para exigir medidas concretas y reiteró su disposición al diálogo.
“Queremos que se regulen, que se les exija cumplir la ley. No buscamos culpar, sino ordenar la ciudad y proteger a los ciudadanos”, concluyó.