Corredor Vial Norte-Sur apunta a iniciar operaciones en 2030 y será eje del futuro SIT de Trujillo

El proyecto contempla una troncal de 11.18 kilómetros, estaciones, terminales, patios y rutas alimentadoras. Según Víctor Del Carpio, gerente de TMT, el expediente técnico estaría listo en marzo de 2027 y la infraestructura se ejecutaría entre fines de ese año y 2029.

El Corredor Vial Norte-Sur de Trujillo apunta a iniciar operaciones durante el primer trimestre de 2030 y convertirse en uno de los principales componentes del futuro Sistema Integrado de Transporte (SIT) de la ciudad. Así lo señaló Víctor Del Carpio, gerente general de Transportes Metropolitanos de Trujillo (TMT), al explicar el avance del proyecto y la hoja de ruta que se viene coordinando con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Promovilidad y la Unidad Ejecutora 015.

Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de elaboración del expediente técnico. De acuerdo con el cronograma expuesto por Del Carpio, una adenda suscrita entre la Unidad Ejecutora 015 y la consultora responsable del estudio establece marzo de 2027 como fecha prevista para culminar el expediente técnico.

A partir de ese momento se contempla el inicio de la etapa constructiva, que se extendería entre fines de 2027 y fines de 2029. La intervención incluye los patios y terminales, el corredor troncal con sus estaciones, las rutas alimentadoras norte y sur, paraderos y los componentes tecnológicos necesarios para la operación del sistema.

El proyecto contempla una troncal de aproximadamente 11.18 kilómetros, además de terminales y patios Norte y Sur y rutas alimentadoras. El número definitivo y las características de los buses, sin embargo, todavía deberán ser establecidos por el expediente técnico a partir de la actualización de los estudios de demanda.

El Corredor Norte-Sur forma parte de un proyecto que ya cuenta con financiamiento externo y una inversión prevista superior a los S/555 millones. El esquema contempla recursos de CAF, KfW y contrapartida nacional, además de un componente de participación privada.

Un proyecto que todavía podría modificar su costo

Uno de los aspectos que deberá definirse con el expediente técnico es el costo final de la obra. El proyecto fue declarado viable en 2022 con un monto de inversión establecido a nivel de perfil, pero la actualización de los estudios y el tiempo transcurrido podrían generar modificaciones en el presupuesto.

Del Carpio señaló que, una vez culminado el expediente técnico, se podrá establecer con mayor precisión cuánto costará la ejecución y si será necesario incorporar recursos adicionales.

El proyecto cuenta, además, con financiamiento mediante préstamos externos. En 2025, la Contraloría informó sobre la aprobación del endeudamiento externo por US$29 millones con CAF, mientras que KfW comprometió un préstamo de 55.5 millones de euros.

Terrenos e interferencias

Otro de los aspectos considerados para evitar retrasos es la disponibilidad de terrenos. En marzo de este año, la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales aprobó la transferencia de más de 43 mil metros cuadrados correspondientes a siete predios destinados al Terminal Norte y Patio Taller Norte.

Asimismo, se vienen coordinando las interferencias que podrían presentarse con las redes de servicios públicos y telecomunicaciones. La finalidad es que estos problemas sean atendidos antes del inicio de la construcción y no terminen paralizando los trabajos.

Para ello funciona un comité de gestión en el que participan representantes del MTC, Promovilidad, la Municipalidad Provincial de Trujillo, TMT, el Gobierno Regional de La Libertad y organismos vinculados al financiamiento.

Reingeniería de las rutas

El Corredor Norte-Sur no será una obra aislada. Su implementación forma parte de una propuesta más amplia para reorganizar el transporte público de Trujillo.

Dentro de la planificación del futuro Sistema Integrado de Transporte, se plantea una reingeniería de las actuales rutas, reduciéndolas de 81 a 37. De estas, seis serían consideradas estructurantes y 31 complementarias.

El Corredor Norte-Sur sería la tercera ruta estructurante del nuevo sistema, por lo que su puesta en funcionamiento implicaría modificar o reordenar recorridos que actualmente utilizan este eje.

La propuesta también contempla la participación de los actuales operadores de transporte durante el proceso de transición hacia el nuevo modelo.

¿Buses a gas o eléctricos?

La tecnología de la flota tampoco estaría completamente definida. El diseño inicial contempla buses articulados de 18 metros para la troncal y unidades de menor tamaño para las rutas alimentadoras.

Aunque inicialmente se consideró el uso de gas natural vehicular, durante la elaboración del expediente técnico también se viene evaluando la posibilidad de contar con una flota mixta que incluya unidades eléctricas.

El proyecto contempla, además, avanzar hacia un sistema de recaudo electrónico interoperable. TMT viene desarrollando un piloto de pago electrónico en 40 buses, con alternativas que incluyen tarjetas bancarias y billeteras digitales.

El eventual tren urbano abre otra discusión

Mientras avanza el proyecto del corredor de buses, la posibilidad de implementar algún tipo de sistema ferroviario urbano en Trujillo abre una nueva discusión sobre el futuro de la movilidad en la ciudad.

Del Carpio precisó que actualmente TMT no cuenta con estudios locales que permitan definir si la alternativa adecuada sería un metro, tranvía, tren ligero u otra modalidad.

Por ello, cualquier decisión deberá partir de estudios técnicos que determinen la demanda, los costos y las características de una eventual infraestructura ferroviaria.

Por ahora, el Corredor Norte-Sur mantiene la prioridad dentro de la planificación del transporte masivo de Trujillo, mientras que una eventual solución ferroviaria aparece como una alternativa que requerirá estudios y planificación de más largo plazo.

El reto para la próxima gestión

Uno de los principales desafíos será evitar que el cambio de administración municipal interrumpa el proceso. El proyecto del Corredor Norte-Sur tiene antecedentes que se remontan a estudios de transporte realizados hace varios años y ha atravesado diferentes gestiones municipales.

TMT busca fortalecer sus capacidades institucionales para asumir progresivamente las responsabilidades vinculadas con la implementación del nuevo sistema. También viene recibiendo asistencia técnica de organismos internacionales.

El objetivo planteado es que el corredor no sea simplemente una nueva infraestructura vial, sino el punto de partida para una transformación más amplia del transporte público de Trujillo.

TMT plantea fortalecer su rol como ente gestor

En paralelo, TMT busca que el marco normativo reconozca y fortalezca el papel de los organismos encargados de gestionar los sistemas integrados de transporte.

La entidad viene planteando ante el MTC la incorporación de disposiciones específicas para los SIT en el Reglamento Nacional de Administración de Transportes y el reconocimiento de la figura del Ente Técnico Gestor dentro de la legislación nacional.

El planteamiento busca que entidades como TMT cuenten con autonomía técnica, administrativa y presupuestal para liderar la planificación, implementación y operación de los sistemas integrados de transporte en sus respectivas ciudades.

De concretarse el cronograma expuesto por TMT, Trujillo tendría en los próximos años una etapa decisiva para definir cómo se movilizarán sus habitantes durante las siguientes décadas, con el Corredor Norte-Sur como una de las principales piezas de ese nuevo modelo.