Autoridades regionales expresan preocupación por suspensión parcial del proyecto y exigen asignación presupuestal para su culminación.

Con el objetivo de verificar el estado de avance y garantizar la culminación de las obras de prevención ante desastres, la presidenta del Consejo Regional de La Libertad, Leyla Espir, junto a la consejera regional por Virú, Edy Camacho, realizaron una visita de fiscalización a los trabajos que se ejecutan en las quebradas San Ildefonso y San Carlos.
Durante el recorrido, las autoridades inspeccionaron los cuatro componentes del proyecto, los cuales incluyen la construcción de 61 diques y un túnel de 1.5 kilómetros de longitud, obras que —según la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN)— ya se encuentran culminadas. Asimismo, constataron que los canales de conducción y las obras de encauzamiento en el río Moche continúan en ejecución, presentando este último un 53 % de avance físico.
Ante la proximidad de la temporada de lluvias y el riesgo de eventuales desbordes, ingenieros de la ANIN informaron que, debido a la inconclusión de los canales, se ha implementado un plan de contingencia provisional, que incluye la instalación de alcantarillas en puntos críticos para reducir riesgos a la población.

Las consejeras regionales manifestaron su preocupación por la suspensión parcial del proyecto, situación originada por la falta de asignación presupuestal del Gobierno Nacional. En ese sentido, anunciaron que, dentro de sus competencias, articularán acciones y exigirán a las entidades correspondientes la asignación de los recursos necesarios para asegurar la culminación de la obra.
Se informó que aún resta aproximadamente el 30 % del proyecto para su conclusión total, lo que genera especial alerta en un contexto de lluvias recurrentes. Cabe resaltar que el túnel construido permitirá reducir la fuerza del caudal proveniente de la quebrada San Ildefonso, conduciendo el agua de manera controlada hacia la quebrada San Carlos.

Los trabajos están a cargo del Consorcio Besalco Stracon y, en el caso del río Moche, las obras buscan reforzar el cauce, prevenir desbordes y minimizar riesgos para la población y la infraestructura aledaña.