La captura de la pareja de “Jhonsson Pulpo” desata advertencias de violencia y refuerzo de seguridad policial en Trujillo.

La ciudad de Trujillo se encuentra en alerta máxima tras reportes de inteligencia policial que señalan que la organización criminal conocida como Los Pulpos estaría amenazando directamente a altos mandos de la Policía Nacional del Perú (PNP), luego de la captura de Keysi Alessandra Salvatierra Vigo, pareja sentimental del presunto cabecilla Jhonsson Cruz Torres, alias Jhonsson Pulpo.
Según confirmaron las autoridades, los generales Franco Moreno Panta —jefe de la Región Policial La Libertad— y Víctor Revoredo Farfán —director de la Dirincri— figuran entre los oficiales que han recibido amenazas de represalia por parte de la organización criminal, presuntamente como respuesta a los golpes policiales que se le han dado a su estructura delictiva.
La captura de Salvatierra Vigo, que se realizó en Bolivia en un operativo de inteligencia conjunta y que luego fue trasladada al penal El Milagro en Trujillo bajo estricta custodia, ha generado una intensificación en las advertencias por parte de miembros de Los Pulpos. La Policía ha identificado planes que podrían incluir ataques con explosivos y artefactos de dinamita en distintos puntos de Trujillo, según declaraciones oficiales.
Medidas de seguridad y contexto del crimen organizado
Ante las amenazas, la PNP ha reforzado las medidas de protección tanto para los altos mandos policiales como para sus familias, así como la presencia policial en sectores clave de la ciudad para prevenir cualquier acción violenta.
Los Pulpos es una organización criminal con presencia histórica en el norte del país, vinculada por las autoridades a delitos graves como secuestro, extorsión y homicidio. La detención de Salvatierra Vigo es considerada un golpe importante a la estructura financiera del grupo, aunque el cabecilla principal, Jhonsson Pulpo, aún permanece prófugo, con posibles movimientos entre Chile y Bolivia, según reportes de inteligencia.
La situación ha causado preocupación entre la población y generado la activación de protocolos especiales para garantizar la seguridad ciudadana y neutralizar posibles eventos delictivos motivados por las amenazas.