La informalidad laboral se redujo de 76.8 % en 2021 a 70.9 % en 2024, según estimaciones presentadas en un evento empresarial organizado por la Cámara de Comercio de La Libertad y Capitalismo Consciente.

La tasa de empleo informal en el Perú continúa su tendencia a la baja por tercer año consecutivo, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), elaboradas por Ipsos Perú. El índice, que alcanzó su punto más alto en 2021 con 76.8 %, se redujo a 70.9 % en 2024, reflejando una disminución de 5.9 puntos porcentuales.
Pese a que la informalidad sigue siendo mayoritaria —afectando a más del 70 % de la población ocupada—, el crecimiento sostenido del empleo formal indica señales de recuperación tras el impacto de la pandemia. De hecho, la proporción de trabajadores formales aumentó de 23.2 % en 2021 a 29.1 % en 2024, el nivel más alto en los últimos diez años.
Estas cifras fueron presentadas durante el desayuno empresarial “¿Cómo contribuimos desde el sector privado a reducir la informalidad con miras a fortalecer la democracia y construir institucionalidad?”, organizado por la Cámara de Comercio de La Libertad (CCLL) y el movimiento Capitalismo Consciente.
Durante el evento, Patricia Rojas, directora de Asuntos Públicos de Ipsos Perú, explicó que este avance “evidencia un proceso de recuperación del empleo con derechos laborales, seguridad social y formalización empresarial, luego de la crisis provocada por la COVID-19”.
Por su parte, María Cecilia Villegas, CEO de Capitalismo Consciente, resaltó el papel fundamental del sector privado en promover prácticas empresariales éticas que fomenten el respeto por las normas del mercado y la formalización laboral. En la misma línea, Rafael Arias, director de Proyectos de la organización, advirtió que la informalidad no solo afecta la economía, sino también la institucionalidad democrática y la cohesión social.
El evento concluyó con un panel de representantes del sector empresarial regional, quienes coincidieron en la necesidad de simplificar trámites administrativos, ofrecer incentivos tributarios para pequeñas y microempresas, y facilitar el acceso a servicios financieros y programas de capacitación laboral.
Carlos Vílchez Pella, primer vicepresidente de la Cámara de Comercio de La Libertad, subrayó que “la lucha contra la informalidad no es solo tarea del gobierno central. Como empresarios, tenemos el deber de generar empleo formal, cumplir con nuestras obligaciones laborales y tributarias, y promover la cultura de la legalidad en nuestros sectores productivos”.