Más de la mitad de la población liberteña vive en pobreza o en riesgo de caer en ella

Según REDES, más de 1.2 millones de personas en La Libertad enfrentan precariedad económica. La falta de empleo formal y el encarecimiento del costo de vida son factores clave que dificultan superar esta situación.

Un reciente análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) revela una preocupante realidad económica en La Libertad: el 56% de sus habitantes —más de 1.2 millones de personas— vive en situación de pobreza o se encuentra en alto riesgo de caer en ella. El informe se basa en los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Del total, cerca de 655 mil personas ya se encuentran en condición de pobreza, mientras que unas 559 mil están clasificadas como vulnerables, es decir, técnicamente no pobres, pero con ingresos inestables que podrían disminuir rápidamente ante un evento adverso, como una enfermedad, la pérdida del empleo o un desastre natural.

Carlos León, economista de REDES, explicó que aunque la pobreza se redujo en 1.4% respecto al año anterior, esta mejora es apenas un rebote frente a la grave caída económica registrada en 2023. “La situación sigue siendo más crítica que en 2022 y mucho más que antes de la pandemia. Al ritmo actual, podríamos tardar hasta dos décadas en volver a los niveles de pobreza de 2019”, advirtió.

Pobreza y empleo informal: un círculo vicioso

Uno de los factores estructurales más importantes detrás de esta situación es la baja tasa de empleo formal. El estudio indica que el 98% de las personas en pobreza extrema en La Libertad trabaja en la informalidad. Esto afecta su capacidad de gasto, los expone a riesgos laborales y limita su acceso a servicios básicos como salud, pensiones o créditos.

En términos monetarios, una familia peruana promedio necesitaría al menos S/ 1,816 mensuales para cubrir sus necesidades básicas. Aquellos que no alcanzan ese monto son considerados en situación de pobreza. En casos de pobreza extrema, el umbral baja a S/ 1,024, cifra que muchos hogares rurales no logran cubrir, según el reporte.

El acceso a servicios básicos también refleja esta brecha: apenas el 17.3% de los liberteños en pobreza extrema cuenta con agua segura, y menos del 20% tiene acceso a internet, dificultando aún más sus oportunidades de desarrollo.

Panorama nacional: pobreza golpea más fuerte en zonas rurales

A nivel nacional, el 28% de la población está en condición de pobreza y otro 32% es vulnerable. Cajamarca es, por tercer año consecutivo, la región más afectada con un 45% de su población pobre. También Arequipa y Ucayali han registrado incrementos, principalmente por el bajo rendimiento del sector agropecuario.

Las zonas rurales, tanto en la sierra como en la selva, son las más afectadas. En la sierra rural, la pobreza llega al 42.5%, y en la selva rural, al 37%. La combinación de empleo informal, limitado acceso a educación y salud, y escasa presencia estatal profundiza las brechas estructurales.

Propuesta: enfoque estratégico y alianzas público-privadas

León resaltó la necesidad de una estrategia integral por parte del Estado que enfoque sus intervenciones en cerrar brechas estructurales en las provincias más afectadas. “No basta con incrementar la inversión. Es crucial que esta se haga de forma estratégica, con reglas claras y en alianza con el sector privado. Solo así se podrá fomentar un desarrollo inclusivo y sostenible”, puntualizó.

El informe de REDES subraya que, para revertir esta situación, es necesario un enfoque multisectorial que priorice la creación de empleo formal, el acceso a servicios básicos y la mejora de la productividad, especialmente en el agro y el turismo.