Más de 228 mil personas tienen empleos inestables o sin ingresos fijos en la ciudad, concentrándose principalmente en comercio, servicios y transporte, según datos de ComexPerú.
La precariedad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos económicos en Trujillo. Al cierre del tercer trimestre del año, 228,899 trabajadores, equivalente al 42% de la población ocupada, se encuentran en situación de vulnerabilidad, de acuerdo con cifras de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) analizadas por ComexPerú.
El informe revela que la mayor parte de los trabajadores vulnerables corresponde a independientes, con 183,678 personas, lo que representa el 80.2% del total. A este grupo se suman 12,651 trabajadores del hogar (5.5%), 3,126 practicantes no remunerados (1.4%) y 29,444 trabajadores familiares sin sueldo (12.9%).
Según el análisis sectorial, la vulnerabilidad laboral se concentra principalmente en comercio, con 79,809 trabajadores, seguido de otros servicios (57,477), transporte y comunicaciones (39,469), manufactura (20,236), alojamiento y restaurantes (17,306) y el sector agropecuario (4,959).
Daniel Najarro, analista de estudios económicos de ComexPerú, explicó que los trabajadores vulnerables son aquellos que enfrentan una alta probabilidad de perder su empleo o ver reducidos sus ingresos, debido a la inestabilidad de sus ocupaciones y la falta de protección laboral.
En cuanto al mercado laboral en general, Trujillo registró 544,608 personas ocupadas durante el tercer trimestre, lo que representa 8,653 empleos más en comparación con el mismo periodo del 2024. No obstante, la ciudad también reportó 15,977 personas desempleadas y 255,387 en condición de inactividad laboral.
Estas cifras sitúan la tasa de desempleo en 2.9% y la tasa de inactividad en 31.3%, reflejando que, si bien el empleo crece, una parte importante de la población aún permanece fuera del mercado laboral o en condiciones frágiles.
El panorama descrito evidencia la necesidad de políticas públicas orientadas a la formalización del empleo, la mejora de la productividad y el fortalecimiento de la protección social, a fin de reducir la alta proporción de trabajadores expuestos a la inestabilidad económica en la ciudad.