Los azulgrana se vencen en el minuto 99 con una jugada episódica del Inter, después de protagonizar una excelente remontada en la segunda parte de un partido soberbio en San Siro.

El FC Barcelona sufrió la intensidad del Inter durante buena parte del encuentro y no encontraba cómo desestabilizar a los italianos, que se mostraban férreos en la marcación sobre Lamine Yamal y Dani Olmo.
Sin embargo, el primer quiebre llegó desde los menos esperados: Gerard Martín y Eric García se combinaron para anotar el 1-2, y poco después generaron otra acción clara antes de que Olmo firmara el empate con un cabezazo tras un centro del lateral. En apenas siete minutos, el Barça volteó el guion con una reacción que dejó desconcertado al conjunto italiano y enloqueció a los 4.000 culés presentes en San Siro, fieles a un equipo que no se rinde.
La energía y el arrojo azulgrana, por momentos ingenuos pero decididos, desarmaron la estructura defensiva del Inter. Los errores empezaron a llegar desde el lado italiano, mientras el Barça crecía. Raphinha, asistido por Pedri, venció finalmente a Sommer con su segundo intento, y Lamine rozó el cuarto gol con un disparo al palo que encendió la euforia. Pero el Inter, especialista en revivir en el momento justo, encontró el empate en el descuento: un resbalón de Gerard Martín permitió a Frattesi asistir a Acerbi para el 3-3, como si el guion del empate en Montjuïc se repitiera en Milán.
Ya en la prórroga, el Barça mostró fatiga y falló en las áreas. Un nuevo error de Araujo permitió a Frattesi sentenciar el 3-4. Lamine tuvo en sus botas el empate, en una jugada que recordó al mítico gol de Iniesta en Stamford Bridge, pero Sommer evitó la hazaña.
El marcador final dejó más dudas que certezas para los azulgrana. Pese a marcar seis goles entre ida y vuelta, los siete encajados avivaron el debate sobre el modelo del club. Aun así, nadie podrá negar que el Barça emociona, incluso a los seguidores del frío y calculador Inter.