El abogado y dirigente aprista ganó una de las elecciones internas más reñidas del partido, superando a figuras históricas como Velásquez Quesquén y Del Castillo. Su victoria marca un giro generacional en el histórico partido de la estrella.
El Partido Aprista Peruano (APRA) ya tiene candidato presidencial para las Elecciones Generales 2026. Enrique Valderrama Peña, abogado, periodista y miembro de la Comisión Política Nacional, se impuso en unas internas altamente competitivas que definieron el nuevo rostro del histórico partido fundado por Haya de la Torre.
Con el 100 % de actas procesadas por la ONPE, Valderrama obtuvo 3.711 votos, equivalente al 25.98 %, lo que le permitió liderar la lista ganadora y dejar atrás a contendientes de larga trayectoria como Javier Velásquez Quesquén y Jorge del Castillo. La elección fue especialmente simbólica: por primera vez en años, las bases apristas apostaron por un perfil generacionalmente distinto, más joven y asociado al discurso de renovación interna.
Valderrama, militante aprista desde 2010, ha construido su liderazgo desde las juventudes del partido, el activismo universitario y su rol mediático como analista político. En 2021 ingresó a la Comisión Política Nacional, desde donde impulsó la idea de reconstruir la institucionalidad aprista y modernizar su estrategia electoral.
Tras su proclamación, el candidato destacó que esta victoria representa “una apuesta clara de la militancia por la renovación y el futuro del partido”. También remarcó que su prioridad inmediata será consolidar la unidad interna para llegar con una plataforma sólida a las elecciones del próximo año.
Sus principales propuestas —que lo acompañaron durante la campaña interna— se enfocan en un plan integral de seguridad ciudadana, modernización del Estado, impulso a emprendedores y una reforma profunda del sistema penitenciario. Además, busca reposicionar al APRA como una alternativa de orden, experiencia e innovación frente a un escenario político fragmentado.
La elección de Valderrama ocurre en un contexto en el que el APRA intenta recuperar presencia nacional tras años de declive electoral y crisis internas. Analistas coinciden en que su perfil joven, su discurso reformista y su victoria frente a cuadros históricos podrían cambiar la narrativa tradicional del partido y abrirle un espacio en el debate político del 2026.
Con este resultado, el partido de la estrella inicia oficialmente su ruta hacia una de las contiendas electorales más decisivas de los últimos años, con un candidato que promete renovación sin romper el legado histórico aprista.