La presidenta peruana cumple una agenda oficial que incluye reuniones con Nayib Bukele, una visita al Centro de Confinamiento del Terrorismo y recorridos por instalaciones de salud y educación. El viaje busca intercambiar experiencias en seguridad, aunque existen cuestionamientos sobre la aplicación del modelo salvadoreño en el Perú.

La presidenta de la República, Keiko Fujimori, llegó a El Salvador para cumplir una visita oficial orientada al intercambio de experiencias en la lucha contra la delincuencia y al fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.
La agenda, programada para el 29 y 30 de octubre, contempla una reunión privada con el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, así como un recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad considerada uno de los principales símbolos de la política de seguridad impulsada por el Gobierno de El Salvador.
Según informó el diario Expreso, la mandataria viajó acompañada por el canciller Carlos Espá y los ministros César Astudillo, del Interior; Ernesto Álvarez, de Justicia y Derechos Humanos; y Luis Dyer, de Salud, además de otros funcionarios. Durante su ausencia, el primer vicepresidente, Luis Galarreta, quedó a cargo del Despacho Presidencial.

CECOT: la principal parada de la agenda
Uno de los puntos centrales de la visita será el Centro de Confinamiento del Terrorismo, ubicado en Tecoluca, al sureste de San Salvador. La prisión fue inaugurada en 2023 como parte de la estrategia de Nayib Bukele contra las pandillas y tiene capacidad para albergar a 40.000 internos.
El establecimiento cuenta con estrictos sistemas de vigilancia y control, así como instalaciones diseñadas para mantener un régimen penitenciario de máxima seguridad.
Sin embargo, el modelo también ha recibido cuestionamientos de organizaciones defensoras de los derechos humanos por las condiciones de reclusión y las medidas aplicadas en el marco del régimen de excepción salvadoreño.
Tras la visita al CECOT, Fujimori tiene previsto reunirse en privado con Bukele y participar en un encuentro ampliado con ministros salvadoreños, seguido de una cena oficial.
Salud y educación también forman parte del recorrido
La agenda oficial continuará el viernes 30 de octubre con visitas al Hospital Nacional Rosales y a un centro educativo emblemático. Además, la comitiva prevé reuniones con responsables de ambos sectores.
De acuerdo con la información oficial, el viaje busca fortalecer la cooperación bilateral y explorar experiencias que puedan resultar útiles para el Perú en áreas como seguridad ciudadana, justicia, salud y educación.
Cuestionan si el modelo salvadoreño puede aplicarse en el Perú
La visita también ha generado debate sobre la posibilidad de trasladar las políticas de seguridad de El Salvador a la realidad peruana.
El analista político Enrique Castillo consideró que el intercambio de información puede ser beneficioso, pero sostuvo que el viaje podría tener un componente más propagandístico que práctico. Según su análisis, las diferencias entre ambos países dificultan que las medidas aplicadas por Bukele se conviertan directamente en políticas públicas efectivas para el Perú.
El presidente del Senado, Miguel Ángel Torres, por su parte, defendió la visita y señaló que el país podría rescatar lecciones de la experiencia salvadoreña para enfrentar la inseguridad.
El retorno de Fujimori al Perú está previsto para el sábado 31 de octubre. Tras la visita, uno de los principales puntos de discusión será qué experiencias pueden adaptarse al contexto peruano y cuáles requieren evaluaciones jurídicas, institucionales y operativas antes de considerar su implementación.La presidenta de la República, Keiko Fujimori, llegó a El Salvador para cumplir una visita oficial orientada al intercambio de experiencias en la lucha contra la delincuencia y al fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.
La agenda, programada para el 29 y 30 de octubre, contempla una reunión privada con el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, así como un recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad considerada uno de los principales símbolos de la política de seguridad impulsada por el Gobierno de El Salvador.
Según informó el diario Expreso, la mandataria viajó acompañada por el canciller Carlos Espá y los ministros César Astudillo, del Interior; Ernesto Álvarez, de Justicia y Derechos Humanos; y Luis Dyer, de Salud, además de otros funcionarios. Durante su ausencia, el primer vicepresidente, Luis Galarreta, quedó a cargo del Despacho Presidencial.
CECOT: la principal parada de la agenda
Uno de los puntos centrales de la visita será el Centro de Confinamiento del Terrorismo, ubicado en Tecoluca, al sureste de San Salvador. La prisión fue inaugurada en 2023 como parte de la estrategia de Nayib Bukele contra las pandillas y tiene capacidad para albergar a 40.000 internos.
El establecimiento cuenta con estrictos sistemas de vigilancia y control, así como instalaciones diseñadas para mantener un régimen penitenciario de máxima seguridad.
Sin embargo, el modelo también ha recibido cuestionamientos de organizaciones defensoras de los derechos humanos por las condiciones de reclusión y las medidas aplicadas en el marco del régimen de excepción salvadoreño.
Tras la visita al CECOT, Fujimori tiene previsto reunirse en privado con Bukele y participar en un encuentro ampliado con ministros salvadoreños, seguido de una cena oficial.
Salud y educación también forman parte del recorrido
La agenda oficial continuará el viernes 30 de octubre con visitas al Hospital Nacional Rosales y a un centro educativo emblemático. Además, la comitiva prevé reuniones con responsables de ambos sectores.
De acuerdo con la información oficial, el viaje busca fortalecer la cooperación bilateral y explorar experiencias que puedan resultar útiles para el Perú en áreas como seguridad ciudadana, justicia, salud y educación.
Cuestionan si el modelo salvadoreño puede aplicarse en el Perú
La visita también ha generado debate sobre la posibilidad de trasladar las políticas de seguridad de El Salvador a la realidad peruana.
El analista político Enrique Castillo consideró que el intercambio de información puede ser beneficioso, pero sostuvo que el viaje podría tener un componente más propagandístico que práctico. Según su análisis, las diferencias entre ambos países dificultan que las medidas aplicadas por Bukele se conviertan directamente en políticas públicas efectivas para el Perú.
El presidente del Senado, Miguel Ángel Torres, por su parte, defendió la visita y señaló que el país podría rescatar lecciones de la experiencia salvadoreña para enfrentar la inseguridad.
El retorno de Fujimori al Perú está previsto para el sábado 31 de octubre. Tras la visita, uno de los principales puntos de discusión será qué experiencias pueden adaptarse al contexto peruano y cuáles requieren evaluaciones jurídicas, institucionales y operativas antes de considerar su implementación.