Trochas carrozables fueron abiertas sobre el talud natural del cauce y podían afectar la infraestructura construida para proteger a miles de habitantes de La Esperanza y Huanchaco ante lluvias intensas y una eventual activación de quebradas.

La infraestructura de la quebrada El León, una de las principales obras de prevención frente a lluvias intensas en la provincia de Trujillo, fue intervenida luego de detectarse accesos clandestinos abiertos sobre el talud natural del cauce.
La situación fue advertida durante un reciente monitoreo de la zona. Tras identificar las trochas carrozables, se desplegó maquinaria pesada para proceder con su cierre y restaurar los sectores afectados.
El objetivo es impedir el tránsito de personas no autorizadas y evitar que estas intervenciones continúen debilitando la infraestructura construida para encauzar las aguas durante una eventual activación de la quebrada.
De acuerdo con información de la Agencia Andina, técnicos de Defensa Civil y Caminos participan en los trabajos de recuperación de las zonas afectadas.

Buscan proteger la obra ante El Niño
Los trabajos tienen especial importancia debido al riesgo de lluvias intensas asociado a un eventual fenómeno El Niño. El ingreso de vehículos o personas por zonas no habilitadas podría generar nuevas afectaciones en una infraestructura diseñada precisamente para reducir el impacto de posibles huaicos y desbordes.
El subgerente de Defensa Civil Regional, Godofredo Ricardo Lazo Suji, señaló que fue necesario utilizar maquinaria pesada para cerrar estos accesos y prevenir mayores daños, además de garantizar el funcionamiento de la obra ante posibles lluvias intensas.
Actualmente, la maquinaria permanece en el sector realizando labores de restauración y mantenimiento preventivo.

Una obra de más de S/ 841 millones
La quebrada El León cuenta con una infraestructura cuya ejecución demandó una inversión superior a S/ 841 millones y que beneficia a más de 45 mil habitantes de La Esperanza y Huanchaco.
El proyecto comprende un canal de aproximadamente 19 kilómetros, además de diques, piscinas de retención y una estructura de descarga hacia el mar de Huanchaco.
La obra también cumple una función estratégica al contribuir a la protección de la infraestructura del Aeropuerto Internacional Capitán FAP Carlos Martínez de Pinillos frente a una eventual activación de la quebrada.
Las acciones para recuperar la infraestructura se realizan con participación de diferentes entidades, entre ellas la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Autoridad Nacional de Infraestructura.
El cierre de estas trochas busca evitar que intervenciones no autorizadas terminen comprometiendo una infraestructura que fue construida precisamente para reducir el riesgo de desastres en una zona vulnerable de Trujillo.